Japón ha promulgado una ley para crear un Consejo Nacional de Inteligencia. La legislación, impulsada por el Gobierno de Takaichi, ha desencadenado protestas frente al Parlamento japonés. Los manifestantes advierten de que la nueva agencia podría ampliar la vigilancia estatal y reprimir las voces contra la guerra. Bajo la nueva ley, el consejo estará presidido por la primera ministra, Sanae Takaichi, e incluirá a miembros clave del gabinete.
Una oficina nacional de inteligencia servirá de brazo operativo, coordinando el trabajo de inteligencia entre los ministerios y agencias del Gobierno japonés. Según informan medios locales, el nuevo organismo podría crearse en julio.