En mitad de los problemas en su fase de preproducción, ningún filtrador duda de que el iPhone plegable se presentará en septiembre junto a los iPhone 18 Pro y 18 Pro Max. Apple tiene claro que este es su año y en vistas de ello se siguen avanzando elementos que demuestran su cada vez más inminente existencia. Y las fundas son prueba de ello. Que en el momento de lanzamiento de un iPhone haya fundas a la venta de multitud de fabricantes se debe fundamentalmente a que la compañía les envía los esquemas de dimensiones con cierta antelación.
Y aunque todo ello se suele cerrar con contratos de confidencialidad, de vez en cuando se escapa. Es lo que parece que ha ocurrido ahora. Compacto y con doble cámara En una publicación ya no disponible de iFunSmart (se pueden ver aún aquí) pudimos ver algunas de las presuntas fundas que servirán para proteger el ansiado iPhone plegable. Unas fundas en las que también aparece un render no oficial del dispositivo y que es lo que precisamente serviría para "confirmar" el diseño final del móvil.
A la vista de las imágenes podemos ver que todo coincide con las anteriores filtraciones. Véase como ejemplo que tendrá una pantalla exterior de un formato inédito hasta la fecha, con un agujero en pantalla para la cámara y unos bordes muy pronunciados. En la trasera, una doble cámara. Para el panel principal, que es el que se usará con el iPhone desplegado, lo que nos encontramos es una pantalla completamente limpia de elementos en pantalla.
Ni siquiera se aprecia la cámara frontal o el pliegue central, aunque esto podría deberse a que al final es un render creado por el fabricante de la funda y no por Apple. Uno de los objetivos filtrados de Apple con este iPhone es que apenas se perciba el pliegue a la vista y que de paso sea resistente al intenso ciclo de aperturas y cierres al que se expondrá en un uso normal. Esto lo logrará con un nuevo sistema de bisagra que es precisamente el que ahora le está generando dolores de cabeza a la hora de fabricar los prototipos finales. Un formato que no es nada habitual La particularidad de este iPhone plegable es que no se parecerá a los 'Fold' tradicionales.
Desde 2018 hasta hoy hemos ido viendo diferentes propuestas de plegables tipo libro y todos destacaban por ser un móvil de un tamaño estándar al estar cerrado (unas 6,5-6,7 pulgadas) y un panel más similar al de una tablet pequeña (unas 8 pulgadas). Sin embargo, el iPhone plegable apunta a tener tamaños más reducidos con una pantalla exterior de unas 5,5 pulgadas (poco más grande que un iPhone 12 mini o 13 mini) y una interior de 7,8 pulgadas. Todo ello con un factor forma más achatado. Ahora bien, no será tampoco inédito.
El Huawei Pura X Max lanzado este mismo año ya cuenta con un diseño muy similar a lo que se filtra del plegable de Apple. Incluso Samsung parece estar trabajando en un plegable de este estilo, el Galaxy Z Fold8 Wide, que salvo sorpresa se presentará en los meses previos al iPhone y acompañados de los Galaxy Z Flip8 y Z Fold8 que sí tendrían un diseño similar al de sus antecesores. Lo que ocurre con la fabricación Te contábamos anteriormente que Apple estaba teniendo algunos problemas y, pese a no estar confirmado oficialmente, a ello apuntan varios filtradores cercanos a la cadena de suministros. La idea de la compañía es la de empezar la producción en masa en el mes de julio como es costumbre con otros iPhone, pero antes tiene que terminar de validar sus diseños.
Es justo en esa fase previa, en la cual se hacen pruebas de producción del prototipo final, en la que han surgido problemas. La bisagra estaría formada por una aleación que han bautizado como "metal líquido", mucho más duradera con el paso del tiempo. Pero se apunta a que la falta de experiencia de Apple con este material estaría provocando problemas en esa fase. Pese a ello, el teléfono no está cancelado.
Ni mucho menos. La idea sigue siendo la de fabricarse este verano y presentarse en septiembre. Lo único que sí podría ocurrir es que se retrase algunas semanas, algo que tampoco sería inédito en la historia de Apple, como bien se demostró con el iPhone X que se presentó en septiembre de 2017 y no se lanzó hasta noviembre de aquel año. Aunque en este caso Apple cuenta con la ventaja de que no será un dispositivo de masas como suelen serlo el resto de gamas de iPhone.
Su precio rumoreado de más de 2.000 euros y la particularidad de tener un nuevo formato hacen prever que la demanda no sea excesiva y por ende puedan tener un ritmo de producción más lento. En Applesfera | Nuevo iPhone 18 - Todo lo que creemos saber sobre él En Applesfera | ¿Cuántos años de actualizaciones le quedan a mi iPhone? Así podemos saberlo