Ansu Fati albergaba la esperanza de que el Barça le recuperase para la temporada 2026-2027. Su estancia en Mónaco había acabado de la mejor manera: con gol y en buena forma física. El canterano se veía como un buen suplente de Raphinha y confiaba en una llamada de la dirección deportiva azulgrana. La mediación de su agente, Jorge Mendes, parecía otra carta por jugar.
El fichaje de Anthony Gordon ha terminado de convencerle de que no tiene sitio en la plantilla de Hansi Flick. Fuentes de su entorno consultadas aseguran a MD que el acuerdo con el Mónaco, donde ha militado esta última campaña como cedido, está ya cerca de consumarse tras haber dado el visto bueno el jugador, aunque no han precisado cuándo podría hacerse oficial. Ansu Fati esperaba que una cumbre de su representante con el club en estos próximos días pudieran facilitar su vuelta. Salvo cambio radical, no será así.
El azulgrana tenía convencido al Mónaco desde hace tiempo, después de 25 partidos, 9 goles y de ser uno de los motivos que llevan al equipo a los torneos europeos. En el club francés están satisfechos con su rendimiento y apuestan por su continuidad pero no a cualquier precio, sino rebajando sustancialmente su ficha, como ya explicó este diario. Ansu Fati firmó antes de marcharse una ampliación contractual hasta junio de 2028, difiriendo parte de su sueldo. El acuerdo de cesión entre clubs incluía una opción de compra que ronda los 11 millones de euros, una cantidad asumible para el conjunto monegasco.
Faltaba el acuerdo con su contrato que se iba ralentizando por el deseo del jugador de volver al Barça, aunque su representante iba dando pasos negociadores. El Mónaco está también convencido de que llegará el ‘sí’ definitivo