Backrooms: qué es y por qué está llamando tanto la atención

Backrooms: qué es y por qué está llamando tanto la atención

Backrooms es uno de los fenómenos de terror más comentados del momento. Lo que comenzó como una leyenda de internet sobre pasillos amarillos, oficinas vacías y espacios infinitos acaba de llegar al cine con A24, bajo la dirección de Kane Parsons, creador de la famosa serie viral de YouTube. La película ya se estrenó en México y Estados Unidos. También te recomendamos: House of the Dragon revela su tráiler final antes del estreno Backrooms convierte los espacios liminales en pesadilla La idea central de Backrooms es simple, pero inquietante: una persona “se sale” de la realidad y cae en una dimensión formada por habitaciones vacías, luces fluorescentes, alfombras húmedas y pasillos que parecen no terminar jamás.

Esa estética pertenece al terror liminal, un tipo de miedo basado en lugares que parecen familiares, pero se sienten profundamente incorrectos. La película sigue a un personaje que desaparece dentro de esta dimensión, mientras una terapeuta intenta encontrarlo. A24 adapta así la serie de Parsons, quien lanzó sus videos cuando aún era adolescente y ahora dirige su primer largometraje. Lo que más llama la atención es que Backrooms no apuesta solo por sustos fáciles.

Las primeras críticas destacan su atmósfera extraña, su incomodidad visual y su relación con miedos modernos: edificios impersonales, oficinas sin alma, algoritmos, burocracia y la sensación de estar atrapado en un sistema imposible de entender. El reparto también elevó las expectativas. La película cuenta con Chiwetel Ejiofor, Renate Reinsve, Mark Duplass, Finn Bennett y Lukita Maxwell. Además, productores como James Wan y Osgood Perkins han reforzado el interés de los fans del género.

La recepción inicial ha sido fuerte. Rotten Tomatoes publicó un resumen de primeras críticas donde se describe la cinta como una experiencia inquietante y atmosférica, aunque no todos coinciden en que funcione por completo como largometraje. Parte de su atractivo está en el misterio. Backrooms nació como creepypasta, creció en YouTube y ahora salta a salas como una película que parece hecha para generar teorías, debates y explicaciones.

No es terror tradicional: es una pesadilla de arquitectura, vacío y repetición. Backrooms está llamando la atención porque representa una nueva ruta para el cine de terror: historias nacidas en internet, dirigidas por creadores jóvenes y construidas alrededor de una ansiedad muy actual. No todos conectarán con su estilo, pero pocos podrán negar que su mundo amarillo, infinito y silencioso ya dejó huella. No te pierdas de esta y otras noticias suscribiéndote a nuestro feed de Google News.