El organismo expresó su profunda preocupación por el recrudecimiento de sanciones económicas, comerciales y financieras que afectan a la isla. El Cofcor recordó que las dificultades que enfrenta el pueblo cubano también perjudican a ciudadanos caribeños que estudian y viven en la isla. Asimismo, afirmó inequívocamente el derecho soberano de Cuba a importar y recibir combustible, y condenó la obstrucción del suministro energético, la cual ha precipitado una grave crisis energética. El Consejo reafirmó la necesidad de preservar el Caribe como Zona de Paz y manifestó alarma por declaraciones recientes que sugieren la posibilidad de una agresión militar contra Cuba.
Advirtió que cualquier acción de ese tipo infligiría sufrimientos humanos innecesarios, impondría costos materiales graves y desestabilizaría la arquitectura de seguridad de toda la región. Como cuestión de derecho internacional, el Cofcor reiteró que Cuba no representa amenaza para ninguna nación y que es miembro pacífico y cooperativo de la comunidad mundial. El documento subrayó que la aplicación continua de medidas coercitivas unilaterales constituye una violación injustificable de los derechos humanos, los principios del libre comercio y las normas que rigen las relaciones entre Estados soberanos. La República Cooperativa de Guyana y la República de Trinidad y Tabago se reservaron sus posiciones sobre la declaración. ro/mks