El Director general de Kia advierte sobre la paradoja del Plan Auto+: sin estar aprobado “debe aumentar sus fondos o en julio estará agotado”

El Director general de Kia advierte sobre la paradoja del Plan Auto+: sin estar aprobado “debe aumentar sus fondos o en julio estará agotado”

El director general de Kia en España, Eduardo Dívar, considera que el Plan Auto+ necesitará una ampliación presupuestaria para evitar que las ayudas destinadas a la compra de vehículos se agoten antes del verano. El directivo advierte de que el actual volumen de operaciones podría consumir los fondos disponibles incluso antes de que el programa entre plenamente en funcionamiento. No está en vigor y ya está agotado “El Plan Auto+ debe aumentar sus fondos para evitar que se agote en julio”, señala Dívar, en referencia a una dotación inicial de 400 millones de euros anunciada por el Gobierno meses atrás. El responsable de Kia recuerda que, pese a haber sido presentado oficialmente en noviembre del pasado año por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el sistema todavía no se ha activado de forma efectiva.

Mientras tanto, son las propias marcas las que están adelantando a los compradores las cantidades correspondientes a las ayudas públicas. En este contexto, el directivo alerta de que existe el riesgo de que las subvenciones comprometidas para vehículos ya vendidos superen el presupuesto inicialmente previsto antes incluso de que comiencen los pagos oficiales. Dívar sostiene que la evolución del mercado automovilístico español continúa siendo positiva pese a las incertidumbres económicas y regulatorias que afectan al sector. Según sus estimaciones, las matriculaciones crecerán alrededor de un 7,1 % este año y permitirán cerrar el ejercicio con unos 1,25 millones de vehículos vendidos en España.

Eso supondría aproximadamente 100.000 coches más que en el ejercicio anterior, incluso teniendo en cuenta el impacto extraordinario que tuvo la reposición de vehículos dañados por la DANA en la Comunidad Valenciana durante 2025. Dentro de ese volumen global, el director general de Kia calcula que cerca del 13 % de las matriculaciones corresponderán a coches eléctricos. En términos absolutos, esa cifra rondaría las 150.000 unidades cero emisiones vendidas en el mercado español. El ejecutivo también pone el foco en la transformación que están experimentando los distintos canales comerciales.

Según explica, el sector del alquiler es actualmente el que más está creciendo, mientras que el renting continúa ganando relevancia entre particulares y empresas. En concreto, las operaciones de renting aumentan más del 8 % y ya representan cerca del 23 % del mercado nacional. La electrificación sigue siendo, a juicio de Dívar, uno de los grandes desafíos pendientes del automóvil español. En distintas intervenciones públicas recientes, el directivo ha insistido en que la transición energética necesita un respaldo institucional más estable y una estrategia coordinada para no perder competitividad frente a otros países europeos. “La incertidumbre perjudica al mercado de automóviles en España”, afirmó el máximo responsable de Kia hace apenas unos meses, reclamando mayor claridad normativa y continuidad en los programas de ayudas públicas.

El directivo también ha defendido en varias ocasiones que el vehículo eléctrico no puede depender únicamente de restricciones regulatorias, sino que debe apoyarse en infraestructuras suficientes y ventajas económicas claras para el comprador. En paralelo, Kia mantiene una estrategia de crecimiento en España apoyada en el aumento de su gama electrificada y en la llegada de nuevos modelos. Eduardo Dívar se ha fijado como objetivo alcanzar las 65.000 matriculaciones de la marca en 2026, lo que representaría un incremento del 12 % respecto al año anterior. Ese crecimiento se producirá además en un escenario de competencia creciente.

Durante el último año han desembarcado en España 33 nuevas marcas, la mayoría de origen chino, que podrían llegar a concentrar cerca de una cuarta parte del mercado nacional. Pese a ello, Kia considera que el mercado español seguirá avanzando hacia la electrificación. La compañía confía en el impulso comercial de modelos como el EV3 y en el crecimiento progresivo de la demanda de híbridos y eléctricos. Sin embargo, para Dívar el verdadero problema a corto plazo no es la falta de interés de los compradores, sino la posibilidad de que el sistema de ayudas vuelva a quedarse sin recursos antes de consolidarse. “Las cantidades adelantadas para los vehículos ya adquiridos” podrían superar los fondos previstos inicialmente, advierte el directivo.