El revolucionario plan para mover un ferry de 150 pasajeros y 32,3 metros de largo con la energía de 160 coches eléctricos aparcados

El revolucionario plan para mover un ferry de 150 pasajeros y 32,3 metros de largo con la energía de 160 coches eléctricos aparcados

La transición energética también empieza a llegar a lugares donde hasta ahora parecía más difícil aplicarla. En las islas de Frisia Oriental, en el norte de Alemania, la Universidad de Ciencias Aplicadas de Osnabrück y la naviera Norden-Frisia han puesto en marcha un proyecto conjunto que quiere demostrar cómo los vehículos eléctricos pueden convertirse en una pieza clave para descarbonizar el transporte marítimo local. La iniciativa se llama BIDI-EL, acrónimo de «Integración bidireccional de vehículos eléctricos», y cuenta con financiación de la Fundación Federal Alemana para el Medio Ambiente. La naviera quiere reducir progresivamente el uso de combustibles fósiles en sus servicios de ferry hacia las islas de Frisia Oriental y, al mismo tiempo, evitar que esa electrificación se traduzca en una mayor presión sobre la red eléctrica regional.

Para lograrlo, el proyecto combina generación solar, almacenamiento estacionario, vehículos eléctricos y carga bidireccional en un mismo sistema energético. Los coches eléctricos también cargarán el ferry La clave está en el uso de tecnología V2G. Los coches eléctricos estacionados en el aparcamiento de la naviera se cargan con la electricidad generada por la instalación fotovoltaica situada en las propias instalaciones de Norden-Frisia. Después, cuando el ferry llega a puerto y necesita recargar sus baterías, el flujo de energía puede invertirse.

En ese momento, las baterías de los vehículos pasan a actuar como pequeñas unidades de almacenamiento descentralizadas y suministran electricidad al sistema de carga del barco, junto con la energía procedente de los paneles solares. La idea permite aprovechar mejor la electricidad renovable producida localmente. En lugar de verter excedentes a la red o depender de ella en los momentos de mayor demanda, el sistema utiliza los coches aparcados como una reserva energética flexible. Según los responsables del proyecto, esto puede aumentar de forma significativa la proporción de energía renovable utilizada en la operación del ferry y reducir la carga sobre la red pública.

El proyecto se apoya además en una infraestructura que ya está en marcha. Desde 2024, la naviera dispone de una instalación fotovoltaica con una potencia máxima de 1.700 kilovatios, con posibilidad de ampliación. A esta planta solar se suma un sistema estacionario de almacenamiento eléctrico en el aparcamiento de la compañía, que ahora se está ampliando para integrar también las baterías de los vehículos eléctricos estacionados allí. El contexto es especialmente relevante porque Norden-Frisia opera desde marzo de 2025 el primer ferry de pasajeros totalmente eléctrico del Mar del Norte alemán.

El barco cubre la ruta entre el muelle de Norddeich y la isla de Norderney, uno de los trayectos más importantes para la movilidad de la zona. Con BIDI-EL, la electrificación del ferry no se limita al propio buque, sino que se integra en un ecosistema energético más amplio. Desde la Universidad de Ciencias Aplicadas de Osnabrück defienden que la carga bidireccional no solo es una alternativa más limpia para la movilidad convencional, sino también una herramienta útil para estabilizar redes eléctricas locales. Hans-Jürgen, vinculado al proyecto, subraya que el uso de los vehículos como almacenamiento descentralizado permite maximizar la energía renovable, reducir la presión sobre la red y mantener las baterías de los coches en un estado óptimo de funcionamiento.

El proyecto también busca obtener información práctica para futuros modelos de negocio. No se trata únicamente de demostrar que la tecnología funciona, sino de estudiar cómo puede aplicarse a largo plazo en servicios de transporte reales. Los investigadores quieren analizar qué papel pueden desempeñar los coches eléctricos aparcados durante varias horas en puertos, estaciones o centros logísticos, donde podrían aportar energía en momentos de alta demanda y recuperarla después cuando haya excedente renovable. Para Norden-Frisia, la iniciativa supone un paso más en su estrategia de descarbonización.

Olaf Weddermann, director general de la naviera, considera que la combinación de un ferry eléctrico con la carga bidireccional de vehículos representa un avance importante hacia un transporte libre de combustibles fósiles. Según la compañía, el objetivo es reducir el impacto ambiental de sus servicios y preparar la movilidad insular para un escenario energético más sostenible. BIDI-EL cuenta con una financiación de 164.894 euros por parte de la Fundación Federal Alemana para el Medio Ambiente y se extenderá hasta enero de 2027. Si los resultados son positivos, el proyecto podría servir como referencia para otros puertos y rutas marítimas de corta distancia, especialmente en zonas donde la red eléctrica tiene capacidad limitada y la producción renovable local puede jugar un papel decisivo.