En declaraciones al diario Bayano Digital, el diplomático indicó que los cubanos se oponen rotundamente a una acción militar, porque están a favor del diálogo. «Somos gente de paz. Estamos a favor de la coexistencia pacífica, el multilateralismo y la solución de los problemas con apego a la Carta de las Naciones Unidas”, agregó. A su juicio, tal postura debería contribuir a entablar un diálogo directo, en igualdad de condiciones, entre Washington y La Habana. En ese sentido, explicó que las más recientes acusaciones bajo banales argumentos del Departamento de Justicia del norteño país contra el General de Ejército, Raúl Castro, líder histórico de la Revolución triunfante en 1959, solo buscan crear una matriz de opinión para favorecer una invasión militar.
Al respecto, Pérez fue enfático al afirmar que mientras exista un cubano, habrá una defensa de la Revolución, al tiempo que denunció que desde hace meses, la mayor de las Antillas está sometida a una guerra cognitiva y mediática, que reiteran los informativos en titulares e insisten en la posibilidad de la vía armada. Para Pérez la situación es de extrema gravedad y afirmó que una acción militar contra su país constituiría una violación de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho Internacional, además de ocasionar consecuencias humanas de gran magnitud. En torno al bloqueo económico, comercial y financiero que Washington impone a La Habana por más de 60 años, acrecentado ahora con un cerco energético, el embajador caribeño señaló que el país reorganiza su economía y diversifica la matriz energética. En alusión a una “ayuda” condicionada de 100 millones de dólares ofrecida por el secretario de Estado, Marco Rubio, precisó además que Cuba no se opone a la contribución del pueblo estadounidense, pero adujo que el verdadero reclamo sigue siendo el levantamiento del cerco, principal obstáculo que afecta el crecimiento de la economía y la calidad de vida y la salud de la población.
Bayano Digital hace referencia a fuentes oficiales que aseguran que en más de seis décadas, el bloqueo de Estados Unidos a Cuba ha causado pérdidas acumuladas que superan los 170 mil 677 millones de dólares a precios corrientes, lo que ha repercutido en una crisis energética, en la disminución de potencial productivo y en la carestía de insumos. rc/ga