Enorme explosión y una "anomalía": ¿Qué se sabe del estallido del cohete de Jeff Bezos?

Enorme explosión y una "anomalía": ¿Qué se sabe del estallido del cohete de Jeff Bezos?

Un cohete New Glenn de Blue Origin explotó la noche de este jueves en su plataforma de lanzamiento en Florida durante una prueba. El incidente, ocurrido alrededor de las 21:00 (hora local), generó una enorme bola de fuego visible desde kilómetros a la redonda y causó daños severos en el Complejo de Lanzamiento 36 de la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral. Jeff Bezos, fundador de la compañía, confirmó que el personal resultó ileso, pero calificó la jornada como "muy difícil". ¿Qué sucedió exactamente? Durante la prueba, los siete motores BE-4 de la primera etapa del cohete comenzaron a encenderse cuando algo falló en la base del vehículo.

La primera etapa (de 57 metros de altura) quedó envuelta en llamas y la segunda etapa (de 26 metros) comenzó a inclinarse mientras la primera colapsaba. Momentos después, la carga de metano y oxígeno líquido detonó, en una explosión que destruyó totalmente el cohete. Blue Origin informó que el cohete había "experimentado una "anomalía". 💥🚀 Explota cohete de la empresa de Jeff Bezos durante una prueba — RT en Español (@ActualidadRT) May 29, 2026 Blue Origin informó que "todo el personal está a salvo", aunque no precisó qué falló y solo indicó que se produjo una "anomalía". pic.twitter.com/z9NcJwDLcS La explosión fue tan potente que se sintió en viviendas de Cabo Cañaveral y Cocoa Beach, cuyos residentes reportaron temblores. Daños en la infraestructura: la plataforma de lanzamiento sufrió daños severos.

Tras la explosión, no quedaban rastros del erector-grúa que usa Blue Origin para mover y elevar el cohete, y una de las dos torres para rayos desapareció. Se estima que restaurar la plataforma llevará al menos varios meses. ¿Qué se sabe hasta ahora? Personal: todos los empleados fueron localizados y se encuentran a salvo. No hay heridos ni víctimas fatales.

Misión cancelada: se trataba de la preparación para la cuarta misión del New Glenn. Tenía programado el lanzamiento de 48 satélites para la constelación de banda ancha Amazon Leo (competidora de Starlink). Un portavoz de Amazon confirmó que ninguno de los satélites estaba a bordo durante la prueba. Contexto previo: el cohete ya había fallado en su tercera misión (19 de abril), cuando una falla en un motor BE-3U de la segunda etapa impidió que un satélite de AST SpaceMobile alcanzara su órbita.

La Administración Federal de la Aviación de EE.UU. (FAA) lo había autorizado a volver a volar tras revisar el análisis de la falla. Reacciones oficiales: Jeff Bezos se pronunció en X: "Es demasiado pronto para conocer la causa raíz, pero ya estamos trabajando para encontrarla. Día muy difícil, pero reconstruiremos lo que sea necesario y volveremos a volar. Vale la pena".

El magnate Elon Musk también comentó lo sucedido a través de la misma plataforma: "Lamento ver esto, espero que se recuperen rápido". Desde la NASA, se pronunció el administrador Jared Isaacman: "El vuelo espacial es implacable, y desarrollar una nueva capacidad de lanzamiento de carga pesada es extraordinariamente difícil. Apoyaremos una investigación exhaustiva y evaluaremos los impactos en las misiones cercanas. Proporcionaremos información sobre cualquier impacto en los programas Artemis y Moon Base en cuanto esté disponible".

La Fuerza Espacial de EE.UU. confirmó que los servicios de emergencia respondieron, que no hay heridos y que están evaluando datos junto a Blue Origin para determinar la causa exacta. Aseguró que el resto de complejos de lanzamiento siguen operativos. La FAA, por su parte, recordó que la prueba no estaba bajo el alcance de sus actividades licenciadas y que no hubo impacto en el tráfico aéreo. Impacto en el programa Artemis: la explosión podría suponer un duro revés para los planes lunares de Blue Origin.

La compañía tiene un contrato con la NASA para desarrollar un alunizador. Planeaba lanzar una versión de carga no tripulada de ese aterrizador antes de finales de año usando el New Glenn. Con la única plataforma de lanzamiento de la empresa fuera de servicio por meses, la compañía podría tener dificultades para cumplir los plazos de la misión Artemis III (prevista para el 2027), que incluye pruebas del aterrizador en órbita terrestre.