Anthony Gordon (25 años) se volvió loco cuando supo que el FC Barcelona quería ficharlo. Tenía claro que debía salir del Newcastle este verano, pero no se esperaba el interés azulgrana porque daba por hecho que su compañero de selección Marcus Rashford iba a ser fichado tras su buena campaña a nivel de estadísticas. Una decisión que cerraba las puertas al resto de extremos de banda izquierda porque también está el intocable Raphinha en el equipo. Por eso, cuando Deco le dijo a sus agentes que estaba interesado en él, Gordon lo dejó todo por el Barça.
Y ese 'todo' era mucho, porque incluía el interés del Bayern de Múnich en ficharlo, uno de los equipos referentes del fútbol mundial. Sin embargo, el Barça le atrajo más, con lo que el interés de los alemanes quedó en segundo plano. Pero aún faltaba lo peor para él y para el FC Barcelona: la ofensiva final del Liverpool. El club ‘red’ quiere un extremo para actuar por la izquierda e intentó fichar a Yan Diomandé (19 años), extremo del RB Leipzig.
Pero su club no quiere venderlo este verano salvo que alguien pague la barbaridad de 100 millones de euros. Y en Anfield no los quieren pagar. Por eso giraron sus ojos a Anthony Gordon, entre otras cosas porque él, su familia y su representante de toda la vida son precisamente de Liverpool. Con ese aliciente y mucho dinero, desde el club 'red' se empezó a apretar y presionar al jugador del Newcastle y a sus agentes, sobre todo desde el pasado fin de semana.
El Newcastle se sumó a la presión porque ya le iba bien el interés de un Liverpool que llegaba a ofrecer 85 millones de euros por su jugador. Pero ahí llegó el momento Gordon: porque el delantero inglés se plantó y le dijo a sus agentes y a su club que su decisión era Barça o nada. Es decir, que o lo vendían al club azulgrana o se quedaba donde estaba. Y un Newcastle que no jugará la próxima edición de la Champions League, quedándose sin sus millonarios ingresos, y que necesita el dinero de los traspasos acabó entendiendo que no tenía otra alternativa que vender a su extremo al Barcelona si quería ingresar un buen dinero.
El final de la historia ya es conocido: por 70 millones de euros más otros 10 ‘kilos’ en posibles variables, Anthony Gordon ya es jugador del FC Barcelona. Ni el interés del Bayern de Múnich, que parecía el mejor colocado desde hace semanas, ni el del Liverpool superaron la ilusión que le hace vestir de azulgrana.