IJHPM: “escolasticidio” de EEUU e Israel en Irán amenaza salud mediterránea

IJHPM: “escolasticidio” de EEUU e Israel en Irán amenaza salud mediterránea

Un nuevo y contundente análisis publicado el 27 de mayo en la Revista Internacional de Política y Gestión Sanitaria (IJHPM, por sus siglas en inglés) ha concluido que la destrucción del Instituto Pasteur de Irán durante los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel amenaza con paralizar las capacidades de salud pública en toda la región del Mediterráneo oriental, mientras el gobierno iraní anuncia planes para reclamar compensación internacional por el ataque sistemático a su infraestructura científica. El artículo reúne a investigadores de 16 instituciones de ocho países, incluyendo la Universidad de Toronto, la Facultad de Medicina de la Universidad de Stanford, la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres, la Universidad de Ginebra, la Escuela de Medicina Tropical de Liverpool, la Universidad de Ottawa, la Universidad de California en San Diego, la Universidad Americana de Beirut y la Universidad de Ciencias Médicas de Kermán. ‼️ Áreas civiles en Irán que desde esta mañana fueron objetivo de 4t4qu3s aéreos del régimen isr**lí y de Estados Unidos — HispanTV (@Nexo_Latino) April 6, 2026 Portal informativo de la Cruz Roja: ▪️Teherán - Universidad Tecnológica Sharif ▪️Teherán - Shahr-e Qods ▪️Teherán - alrededores de Piruzi pic.twitter.com/NBZedik8YP Redactado por una coalición de expertos en salud global con base en estos reconocidos centros, el artículo introduce un término contundente para describir lo que califica como una campaña sistemática: “escolasticidio” — la destrucción deliberada de la infraestructura académica mediante asesinatos selectivos de académicos y la obliteración física de instituciones, un patrón que, según los autores, se ha normalizado en la región durante más de dos décadas. Una pérdida que va más allá de lo simbólico Según el documento, los ataques aéreos llevados a cabo por Estados Unidos e Israel desde el 28 de febrero de 2026 han destruido o dañado 32 universidades iraníes, han causado el asesinato de al menos 10 profesores y 60 estudiantes, y han infligido graves daños al Instituto Pasteur de Irán, un centro colaborador de la Organización Mundial de la Salud (OMS) fundado en 1920 que ha servido como piedra angular del desarrollo de vacunas, la vigilancia de enfermedades infecciosas y la investigación en salud pública. El Instituto Pasteur ha desempeñado un papel fundamental en la lucha contra enfermedades como la COVID-19, el cólera, la rabia, el sarampión, la tuberculosis, el SIDA y la hepatitis viral, no solo para Irán, sino también para los países vecinos que dependen de sus servicios de laboratorio de referencia y de su sistema regional de vigilancia sanitaria. “La destrucción del Instituto Pasteur de Irán, que ha consolidado la capacidad regional de desarrollo de vacunas e investigación en salud pública, podría perturbar funciones clave de salud pública en toda la región del Mediterráneo oriental”, escriben los autores.

Un 4t4qu3 conjunto de Estados Unidos e Isr**l ha alcanzado el Instituto Pasteur de Irán, el centro de investigación y salud pública más antiguo y prestigioso del país. pic.twitter.com/sJtvdkpe3A — HispanTV (@Nexo_Latino) April 3, 2026 El artículo advierte que los laboratorios destruidos eliminan mucho más que la infraestructura física. Destruyen programas de investigación en curso, colecciones de muestras, conocimientos institucionales, capacidad de vigilancia y rutinas organizativas acumuladas, activos que no pueden reconstruirse únicamente mediante publicaciones. The Lancet: Un “claro crimen de guerra” La gravedad del ataque ha sido subrayada por una voz aún más influyente en la medicina mundial. El portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmeil Baqai, ha llamado la atención sobre una evaluación independiente realizada por The Lancet —una de las revistas médicas más antiguas y prestigiosas del mundo— que ha calificado explícitamente los ataques al Instituto Pasteur como un “claro ejemplo de crimen de guerra”. “El ataque a un centro científico y sanitario con más de un siglo de historia no es simplemente un ataque a un edificio: es una agresión contra el derecho a la salud, el derecho a beneficiarse del conocimiento y el derecho a la vida del pueblo iraní”, escribió The Lancet en su informe, que Baqai compartió en su cuenta de X.

The Lancet advirtió además que los daños al Instituto “no constituyen solo una pérdida simbólica, sino una seria y inmediata amenaza para la salud pública”, una amenaza que “no se limita únicamente a Irán y puede afectar la salud pública en toda la región”. “Quienes son responsables deben rendir cuentas y ser castigados”, escribió la revista. Las conclusiones de ambas revistas se dan a conocer al mismo tiempo que el ministro iraní de Ciencia, Hosein Simai Saraf, anunció el jueves que Teherán buscará formalmente una compensación legal por la destrucción de sus universidades a través de organismos internacionales. “Se está documentando el daño sufrido por las universidades iraníes durante los recientes ataques, una vez finalizado este proceso, se anunciará la magnitud exacta de las pérdidas y se emprenderán acciones legales ante organismos internacionales”, declaró Simai Saraf a la prensa. El ministro iraní identificó a la Universidad Tecnológica Sharif, la Universidad Shahid Beheshti, la Universidad de Ciencia y Tecnología de Irán y la Universidad Tecnológica de Isfahán como algunas de las instituciones que fueron “atacadas directamente” en violación del derecho internacional, que protege a las instituciones científicas y civiles de ser objeto de ataques. Hosein Simaei Saraf también declaró que “Además de estos centros, más de 30 universidades de todo el país también han sufrido daños indirectos, y varias residencias estudiantiles, incluidas las de las universidades Shahid Beheshti y Hormozgán, han resultado dañadas”.

Tras el ataque a la Universidad Beheshti el mes pasado, el ministro de Ciencia de Irán advirtió que “atacar universidades y centros de investigación significa regresar a la Edad de Piedra”, en referencia directa a la amenaza del presidente de EE.UU., Donald Trump de bombardear Irán “hasta reducirlo a la Edad de Piedra” atacando sistemáticamente su infraestructura. Un ataque deliberado contra el conocimiento Al menos 56 sitios patrimoniales, 30 universidades y 55 bibliotecas han resultado dañados desde que comenzó la guerra con un ataque el 28 de febrero contra una escuela primaria de niñas en Minab, que causó el asesinato de más de 170 personas, la mayoría niñas de entre siete y doce años. Varias investigaciones independientes concluyeron que en el ataque se utilizó un misil Tomahawk de fabricación estadounidense, algo que Trump negó inicialmente. El ministro de Cultura y Turismo de Irán, Reza Salehi Amiri, describió la destrucción como un “ataque deliberado y consciente” contra la identidad iraní.

El Instituto de Investigación Láser y Plasma de la Universidad Shahid Beheshti fue bombardeado el 4 de abril. “Este acto hostil no solo atenta contra la seguridad de los académicos y el entorno científico del país, sino que también es un claro ataque contra la razón, la investigación y la libertad de pensamiento”, declaró la universidad en un comunicado. “Derechos humanos no negociables” El artículo del IJHPM hace un llamado final y urgente a la comunidad internacional: “Si la comunidad internacional no detiene este ciclo mediante mecanismos internacionales, corremos el riesgo de perder la autoridad moral para exigir estas protecciones en cualquier conflicto futuro”, escriben los autores. “Los derechos humanos, incluidos los derechos a la educación, la ciencia y la salud, no son negociables. Protegerlos es nuestra responsabilidad colectiva. Esta responsabilidad exige no solo condena, sino también claridad, coherencia y acciones concretas”, se lee en el texto. El artículo completo de IJHPM, escrito en colaboración por destacados investigadores de los cinco continentes, está disponible a través de la plataforma de acceso abierto de la revista.

La condena de The Lancet al ataque al Instituto Pasteur como crimen de guerra ha sido difundida por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán como parte de una campaña diplomática más amplia para exigir responsabilidades a Estados Unidos e Israel en virtud del derecho internacional humanitario. zas/hnb