En vísperas de la celebración nacional a las madres, Canal 2 TVNoticias le presenta la historia de inspiración de Doña Maritza Blanco, una abnegada comerciante que desde hace más de 40 años labora en el mercado Roberto Huembes. A base de un esfuerzo incansable, esta ejemplar mujer logró sacar adelante y garantizar la educación superior de sus tres hijos, convirtiéndose en un verdadero símbolo de amor, entrega y sacrificio. Por otro lado, con orgullo y nostalgia, Doña Maritza recuerda sus inicios en un pequeño espacio del populoso centro de compras, donde comenzó vendiendo ropa con pocos recursos. Para ella, la maternidad ha sido el motor que le dio las fuerzas para trabajar jornadas enteras sin descanso. “Es lo más lindo del mundo ser madre, te da satisfacción a uno, no importa trabajar día y noche por tus hijos, el único entusiasmo y deseo que uno tiene en la vida es superar para que los hijos se preparen”, relató con emoción. - Te podría interesar: Mamá de Canal 2 recibe cambio de imagen en The Factory El fruto del sacrificio y un mensaje de amor filial A lo largo de las cuatro décadas en su negocio, enfrentó los temores naturales de una madre abnegada, confesando que siempre fue muy protectora con sus hijos para evitar que tomaran rumbos equivocados.
Hoy en día, al verlos convertidos en adultos profesionales y ciudadanos de bien, siente que cada desvelo valió la pena, asegurando que la mayor recompensa para una mujer es ver prosperar a sus hijos y verlos felices en sus vidas. - Te recomendamos: Doña Ileana, ejemplo de superación y trabajo en el campo En su mensaje al pueblo nicaragüense, la comerciante instó a los hijos a valorar, respetar y demostrar el cariño a sus madres todos los días del año y no solamente durante las efemérides festivas. “Una madre no necesita regalos… una madre se llena con solo ver a sus hijos, es como cuando uno hace una comida, uno se llena con solo que sus hijos coman, no importa si quedó para la madre o no, pero la madre siempre está satisfecha”, reflexionó Blanco sobre el desinteresado amor de madre. Finalmente, Doña Maritza aprovechó este espacio informativo para enviar un fraterno saludo de felicitación a todas las madres nicaragüenses, extendiendo un agradecimiento especial a su fiel clientela del mercado Roberto Huembes, a quienes ya considera parte de su propia familia. Su testimonio de vida reafirma el valor invaluable y el rol protagónico que desempeñan las mujeres en el núcleo familiar y en la economía de nuestro país.