ONU echa en la cara de Netanyahu: Toda Gaza pertenece a Palestinos

ONU echa en la cara de Netanyahu: Toda Gaza pertenece a Palestinos

“El cien por ciento de Gaza debería pertenecer al pueblo palestino. Eso es lo que queremos que ocurraˮ, remarcó el viernes Stéphane Dujarric, portavoz del secretario general de la Organización de Naciones Unidas (ONU), durante una rueda de prensa. Con estas palabras, el vocero reaccionó sin matices a las polémicas declaraciones del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, hechas en un evento el jueves, cuando confirmó haber dado órdenes al ejército para ocupar el 70 % de la Franja de Gaza, más allá de la llamada “línea naranjaˮ. “Estábamos en el 50, pasamos al 60. Mi orden es llegar al 70 %ˮ, declaró Netanyahu, agregando que su objetivo era llegar al 100 %, aunque dijo que su ejecutivo empezaba primero con apoderarse del 70 %.

Dujarric reafirmó la posición firme de la ONU sobre el enclave costero palestino y su futuro, reiterando la necesidad de que Israel retire cuanto antes sus tropas de ocupación de Gaza. “Hemos estado instando a Israel a que retire sus fuerzas de ocupación de la denominada línea amarilla, y esa seguirá siendo nuestra posturaˮ, apostilló. El vocero de la ONU concluyó, haciendo hincapié en que la línea amarilla trazada no significa una división legal de Gaza. Tras la implementación del alto el fuego en Gaza, el 10 de octubre de 2025 —que puso fin a dos años de la guerra genocida israelí—, el ejército israelí no se fue del enclave, sino que dejó a sus tropas dentro de la llamada línea amarilla, bajo su pleno control. Ahora, ha dicho que quiere transformar esa línea en naranja, o sea, profundizar su ocupación en la presencia de botas sobre el terreno.

Las controvertidas declaraciones de Netanyahu se produjeron un día después de que el ministro de asuntos militares israelí, Israel Katz, reafirmara su intención de implementar el plan de desplazamiento de Gaza de la población palestina, que el gabinete extremista israelí estaba gestionando a principios de 2025 pero quedó paralizado con la evolución de la ofensiva y el actual alto el fuego. La ONU rechazó enérgicamente a cualquier plan israelí para expulsar a los palestinos de su territorio, advirtiendo que la medida podía tratarse de un caso de limpieza étnica. Según el derecho internacional el desplazamiento forzoso de la población está catalogado como un crimen de guerra. Esto se suma a la expansión acelerada de asentamientos ilegales israelíes en los territorios palestinos en la Cisjordania ocupada y la ciudad de Al-Quds (Jerusalén), en clara violación de las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU que han instado a Israel a cesar toda actividad de colonias y poner fin a la ocupación.

Todas esas iniciativas están dirigidas a detener cualquier formación de un Estado palestino independiente, un derecho reconocido por la ONU y la comunidad internacional, y rechazado categóricamente por el régimen israelí. ftm/msm