El presidente ruso, Vladímir Putin, propuso realizar una investigación objetiva en territorio ruso sobre el dron que cayó en Rumanía, siempre que Bucarest entregue los restos del aparato y la información disponible. El mandatario sostuvo que ninguna acusación puede darse por válida sin un análisis técnico previo que permita determinar el origen real del vehículo aéreo no tripulado. «Que nos los entreguen, los datos y los restos del dron, y llevaremos a cabo una investigación objetiva. Solo entonces podremos evaluar lo que ha ocurrido», declaró el presidente de Rusia. Putin recordó que, en incidentes anteriores registrados en Europa, varios drones fueron atribuidos inicialmente a Moscú sin que existieran pruebas concluyentes.
Según explicó, aparatos ucranianos ya habían sobrevolado o caído en países como Finlandia, Polonia y naciones bálticas, generando acusaciones inmediatas contra Rusia antes de que se aclarara su procedencia. «La primera reacción fue exactamente la misma que ahora en Rumanía. ¡Alerta, vienen los rusos, los rusos atacan!», comentó Putin. El jefe de Estado ruso añadió que, con el paso del tiempo, en esos casos se comprobó que los aparatos no pertenecían a Rusia, sino que eran drones ucranianos desviados de su ruta. De acuerdo con su valoración, esos desvíos pudieron deberse a interferencias de guerra electrónica, fallas técnicas u otras circunstancias operativas que provocaron su caída en territorio extranjero. «Luego, pasado un tiempo, se descubría que no tenía nada que ver con aeronaves rusas”, resumió. Dron caído en Rumania El incidente ocurrió en la ciudad rumana de Galati, donde un dron impactó contra el techo de una vivienda y dejó dos personas heridas.
Las autoridades de Rumanía responsabilizaron a Rusia, aunque no presentaron pruebas públicas; además, el Ministerio de Defensa informó que desplegó dos cazas F-16 y un helicóptero IAR 330 SOCAT tras detectar drones cerca de su espacio aéreo, sin explicar por qué el aparato no fue interceptado.