“Esta no es una acción más, no es manifestarse por manifestarse, es una demanda de muchos argentinas y argentinos, como de muchos alrededor del mundo para que el gobierno de Estados Unidos, ahora con Donald Trump a la cabeza, ponga fin a la guerra económica con la que intenta asfixiar al pueblo cubano”, manifestó a Prensa Latina el sindicalista Oscar Verón. Más de un centenar de agrupaciones políticas, sindicales, sociales y de derechos humanos adhirieron a la manifestación, en tanto expresaron su respaldo casi 100 personalidades públicas de la talla de Adolfo Pérez Esquivel, Stella Calloni, Atilio Borón, Eduardo Barcesat, Tano Catalano, Rocco Carbone, Jorge Kreynes y Alicia Castro, entre otras. Los participantes primero se congregaron en la intercepción de las avenidas Corrientes y Callao, y marcharon por la primera hasta la plazoleta del Obelisco sobre la 9 de Julio en el corazón de Buenos Aires donde realizaron un acto cuya organización la lideró el Movimiento Argentino de Solidaridad con Cuba (MASCuba). La intención principal de la iniciativa es visibilizar la brutal hostilidad de la política de Washington contra la vecina isla, recrudecida a extremos por la administración Trump y su secretario de Estado, Marco Rubio, y agradecer al país caribeño por sus acciones solidarias. “No es un ruego, es una exigencia que le hacemos a los Estados Unidos: que ponga fin al bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba”, recalca la declaración firmada por todas las organizaciones participantes, cuya lectura fue el colofón de la concentración en el Obelisco en la que se hizo sentir que “Cuba NO está sola”.
Cuba sufre el bloqueo más largo e inhumano de la historia moderna mundial desde abril de 1960, cuando la Casa Blanca aprobó y comenzó a ejecutar ese infame memorándum del subsecretario de Estado Asistente para Asuntos Interamericanos, Lester Mallory, que fijó la política a seguir contra la Revolución Cubana, afirma la declaración. Mallory aconsejó a la Casa Blanca de Dwight Eisenhower que como “la mayoría del pueblo cubano apoya a (Fidel) Castro” había que aplicar las más severas medidas para lograr “la privación a Cuba de dinero y suministros, para reducirle sus recursos financieros y los salarios reales, provocar hambre, desesperación y así el derrocamiento del Gobierno”. “Estamos aquí para mostrar la solidaridad de los argentinos a una Cuba solidaria, para agradecer por todo lo que ha hecho por el mejoramiento humano en Argentina y en el mundo”, recalcó Rubén Zaccaro, presidente de la Casa de la Amistad Argentina-Cubana, centro del movimiento solidario MASCuba organizador de la movilización. La declaración resalta que Fidel Castro en su discurso desde la escalinata de la Facultad de Derecho de la Universidad de Buenos Aires lanzó la humanista reflexión: “Médicos y no Bombas”. Para Argentina eso significó que más de mil 100 jóvenes de bajos recursos se convirtieran en profesionales de la salud, que más de 60 mil personas recuperaran la visión con la Operación Milagro y que cientos de miles aprendieran a leer y escribir con el programa de alfabetización cubano “Yo Si Puedo”, precisa el documento. “Por eso debemos ser solidarios ahora con el hermano pueblo cubano, cuando más lo necesita ante el recrudecimiento de la guerra económica, comercial y financiera bajo la constante amenaza de una agresión militar”, enfatizó Zaccaro.
Como política de Estado, desde 1963 en que se instauraron las brigadas médicas cubanas hasta la actualidad más de 650 mil profesionales, médicos, enfermeras, técnicos y auxiliares han participado en ellas de forma voluntaria. Dichas brigadas llegaron a 165 países en todo el mundo; realizaron 17 millones de intervenciones quirúrgicas, mil 900 millones de consultas médicas y han atendido a 2,3 millones de pacientes. Se calcula que salvaron 12 millones de vidas. Durante la pandemia de la Covid-19, Cuba asistió sanitariamente a más de 40 países, incluyendo también europeos como Italia, y desarrolló y aplicó tres vacunas contra esa mortal virosis. car/mh