Casi todas las series policiacas chinas muestran a estos "villanos" con cabello rubio y tiene una explicación

Casi todas las series policiacas chinas muestran a estos "villanos" con cabello rubio y tiene una explicación

Después de los J-Drama y los K-Drama, aún hay un filón que explotar en el mundo de los aficionados a las series asiáticas: los C-Drama. O lo que es lo mismo, las series venidas de China que, poco a poco, se están haciendo cada vez más populares en el extranjero. Y, poco a poco, los espectadores occidentales nos vamos aprendiendo sus tópicos, con uno de ellos resaltando por encima de los demás: ¿Por qué los villanos (aunque en el fondo tengan buen corazón) tienen el pelo rubio o plateado? Sorprendentemente, hay una explicación.

No, no son super saiyans Es fácil decir que realmente todo es influencia de los yakuza, pero lo cierto es que tiene un fondo social que empezó en los años 90, con la apertura económica y social de China, que adoptó no solo tendencias occidentales, sino también de otros países cercanos. Así, la moda de Japón y Corea entró de golpe y transformó por completo a los jóvenes, llegando a crear su propia subcultura, los Shamate. Los Shamate copiaron el visual kei y otras tendencias asiáticas tintándose el pelo y haciendo todo tipo de peinados estrafalarios. Obviamente, dado que los que lo hacían eran jóvenes de clase obrera, pronto se les unió socialmente con la delincuencia, la mafia o el gamberrismo.

Por eso las series policiacas utilizan el tópico: si eres rubio tintado, eres un criminal. No tiene más vuelta de hoja, y es un movimiento apoyado por la Administración Nacional de Radio y Televisión de China, que indica cómo deben aparecer los personajes "buenos" (elegantes y con cabello negro) y cómo los villanos (rubios y extravagantes). Lo cierto es que en el propio colegio chino se sigue prohibiendo el pelo decolorado, además de maquillaje excesivo o incluso llevar accesorios. Se considera que los adolescentes que se tiñen el pelo son rebeldes que acaban dejando la escuela.

De hecho, no se permite que la policía o los militares se tiñan el pelo o se hagan tatuajes. Es cierto que si viajas a China verás a gente adulta normal y corriente con el pelo decolorado, pero es una tendencia que va en auge: una vez consigues un trabajo fijo y no sirvas al estado, a nadie le importa lo que hagas con tu pelo. Bueno, excepto a las series de televisión, aparentemente.