La regla de oro en Android y en iPhone: si no la cumples, romperás para siempre el teléfono

La regla de oro en Android y en iPhone: si no la cumples, romperás para siempre el teléfono

La escena se repite cada noche en miles de hogares. Aparece la notificación en la pantalla avisando de que una nueva versión del sistema operativo está lista para instalarse. Por pereza o por impaciencia, muchos usuarios pulsan el botón de aceptar sin comprobar un detalle vital: el porcentaje de energía restante. Total, son muchos los que piensan (con mayor o menor acierto) que la instalación suele tardar apenas unos minutos.

Sin embargo, este pequeño descuido es una de las formas más rápidas y efectivas de convertir un teléfono de última generación en un pisapapeles completamente inservible. Entiende lo que hacen las actualizaciones Las actualizaciones de software no son simples descargas de archivos. Durante este proceso, el dispositivo realiza operaciones bastante complejas que consisten en borrar líneas de código antiguas, reescribir el sistema de archivos principal y volver a configurar todo el hardware. Por supuesto esto exige un esfuerzo energético máximo al hardware, y si el teléfono se queda sin energía y se apaga de golpe en mitad de este proceso, la instalación se interrumpe de forma abrupta, dejando el sistema operativo a medio escribir y totalmente corrupto.

Cuando esto ocurre, el terminal entra en un estado de fallo crítico, un bloqueo total que impide al móvil arrancar de forma normal. ¿Por qué? Porque al interrumpirse la instalación, ha perdido las instrucciones básicas para iniciar la pantalla, reconocer los componentes o cargar la interfaz gráfica. En el mejor de los casos, el móvil se quedará atrapado en un bucle infinito mostrando el logotipo de la marca una y otra vez, el temido bootloop, sin llegar nunca a iniciar el sistema operativo. ¿Tiene arreglo? La mala noticia y motivo por el que siempre te recomendamos tener la batería cargada antes de actualizar el sistema es que la solución a este problema no es tan sencilla como conectar el cable y esperar a que cargue.

No, al haberse corrompido los archivos internos, la única alternativa viable para recuperar el dispositivo suele ser un formateo de fábrica absoluto a través del menú de recuperación del sistema. ¿Y qué implica esto? La pérdida irreversible de todas las fotografías, vídeos, documentos y conversaciones que no estuvieran guardados previamente en una copia de seguridad en la nube. Para evitar estos desastres, con el paso del tiempo, los fabricantes han ido moldeando los teléfonos para que impidan iniciar cualquier instalación si el nivel de batería es inferior a un determinado porcentaje. No obstante, esto no siempre es infalible, especialmente si la salud de la batería está degradada y el porcentaje cae de golpe de forma imprevista durante el proceso o se muestra una cifra que no se corresponde con la realidad.

Por eso, como expertos, te volvemos a recordar y recomendar que la instalación de cualquier parche o nueva versión debe realizarse siempre con el teléfono conectado directamente a la corriente eléctrica y con una conexión Wi-Fi estable para garantizar un proceso libre de problemas y que no se consuma toda tu tarifa de datos en menos de lo que canta un gallo.