La jornada del viernes en Roland Garros fue realmente impactante. La derrota de Novak Djokovic a manos de Joao Fonseca fue lo más comentado tras una batalla épica de casi cinco horas que provocó un considerable retraso en el partido de la sesión nocturna. De esta forma, a Alexander Zverev le tocó saltar a la pista francamente tarde para medirse al francés Quentin Halys, a quien acabó derrotando por 6-4, 6-3, 5-7, 6-2 cerca de la 1 de la madrugada. Quizás por ese horario o por el esfuerzo realizado, el alemán no estuvo del todo fino a la hora de atender a los medios tras el encuentro. "Tengo que concentrarme en las cosas que puedo controlar.
Ahora juego contra Frenkie de Jong, lo demás no me interesa", dijo cuando le preguntaron por su condición de máximo favorito al título tras la eliminación de Djokovic. Como ya sabrán, Frenkie descansa estos días antes de concentrarse con su selección para el Mundial, y quien sí se medirá el domingo a Zverev será el también neerlandés Jesper de Jong, que este viernes logró el mayor hito de su carrera al derrotar en tercera ronda al ruso Karen Khachanov, decimotercer favorito, al que venció por 6-3, 3-6, 6-3 y 6-4 tras haber sido rescatado de la fase previa. Solo dos tenistas habían llegado tan lejos en Roland Garros tras haber sido rescatados de la fase previa para integrar el cuadro principal, el checo Stanislav Birner en 1978 y el belga David Goffin en 2012.