Aunque tanto la sexualidad como la desnudez sean parte de la vida cotidiana, y también elementos que pueden aportar autenticidad a una historia, se aprecia claramente cuando en Hollywood se ha abusado de escenas con este contenido. Escenas que han ido, sobre todo, a las actrices de las películas. No acaba importando mucho de si tienen relevancia o no para la historia, muchas estrellas femeninas han tenido sobre su mesa guiones que en algún momento le han pedido desnudarse en pantalla. Y cómo navegarlo ha marcado buena parte de sus carreras.
Bien lo sabe alguien como Jamie Lee Curtis. Acero desnudo ”No tengo un cuerpo bonito, tengo una figura bonita. Hay una diferencia”. Curtis relató en 1994 para Entertainment Weekly cómo su atractivo ha marcado qué papeles de protagonista recibía durante largo tiempo. “He tenido una buena figura desde que tenía 18, pero no tengo el tipo de cuerpo que te apetecería desnudar bajo el sol del mediodía y con el que te apetecería jugar al voleibol”.
En consecuencia, ha tenido que tomar medidas. “He rechazado la mitad de los guiones porque se demandaban desnudos, y he conseguido librarme de otro gran porcentaje”. Fue el caso de Acero azul, una de sus mejores películas, donde había incluida una escena de acción con ella moviéndose desnuda con un arma. Curtis habló con la directora Kathryn Bigelow para cambiarla. "Lo que nadie sabe es que no hubo ensayo": hace 32 años Jamie Lee Curtis improvisó un baile que se volvió inolvidable y provocó la carcajada de James Cameron”Todo el mundo estaría mirando cómo se me balanceaban las tetas en lugar de fijarse en la escena”. Con esa justificación bastó para remodelar esa secuencia, y así le ha funcionado en muchas ocasiones. “Hay pocos desnudos en mi carrera.
Da la casualidad de que tengo una figura muy bonita, así que cualquier pequeño vistazo se exagera muchísimo”.