Revelan qué hacen en MasterChef con la comida que prueban los chefs y sabe fea

Revelan qué hacen en MasterChef con la comida que prueban los chefs y sabe fea

Hay dos momentos icónicos en la historia de Masterchef en México que reflejan el nivel de exigencia para los participantes. Y curiosamente ambos fueron protagonizados por el chef Benito. El primero ocurrió durante la temporada de 2015, cuando Gonzalo avanzaba con seguridad pero haciendo comentarios que se consideraron despectivos hacia los platillos de otros concursantes. Gonzalo, sin embargo, tuvo un momento amargo cuando presentó su platillo de mole de pétalos de rosas.

TE RECOMENDAMOS: Imelda amaga con demandar a Maribel Guardia por daño moral, pero Marco Chacón advierte: “Me canso de contrademandar; tenemos pruebas” Los chefs lo probaron y cada uno de ellos lo reprobó. Gonzalo, sin embargo, retobó y quiso refutar sus críticas provocando la ira del chef Benito. “Quiero decirte que tu actitud es reprobable ¡tú plato es una porquería! En mi restaurante estarías de patitas en la calle ¡cállate, cállate!”. El segundo sucedió en la semifinal dela quinta temporada, cuando se enfrentó primero a Pablo (un concursante al que calificó de soberbio) y luego a Pastor (sobre quien terminó descargando su ira). "¿Tú crees que este plato es digno de una semifinal de MasterChef?”, le espetó a Pastor al tiempo que agarraba su plato, lo levantaba por encima de su cabeza y lo azotaba en la mesa para romperlo con furia. ¿Qué se hace con la comida de MasterChef?

En estos casos como en todos los platillos que prueban los chefs y que es evidente que es comida que ya está “contaminada”, surgió la duda de qué se hace con los sobrantes. Leslie Gallardo, una de las conductoras digitales de la actual temporada de MasterChef 24/7, respondió a esa duda durante un porgrama de “Ventaneando”. “Tengo entendido, es un dato que no tengo claro, que toda la comida que prueban los chefs se convierte en composta”, reveló Gallardo. El actual formato del reality show, en ese sentido, representa un nuevo reto para la producción porque ahora no sólo tiene que gestionar los sobrantes de la comida en las galas dominicales, también la que se genera dentro de la casa en la que viven los concursantes y que evidentemente también cocinan y comen diario. Jimena Pérez notó este desperdicio: “Mi mamá diría: cuánta gente se está muriendo de hambre”.