Un manifiesto poco claro: ¿por qué el plan propuesto por la oposición venezolana no abona al desarrollo nacional?

Un manifiesto poco claro: ¿por qué el plan propuesto por la oposición venezolana no abona al desarrollo nacional?

Un manifiesto poco claro: ¿por qué el plan propuesto por la oposición venezolana no abona al desarrollo nacional? Un manifiesto poco claro: ¿por qué el plan propuesto por la oposición venezolana no abona al desarrollo nacional? Sputnik Mundo La Plataforma Unitaria Democrática (PUD) y las fuerzas políticas de oposición venezolana presentaron esta semana un documento que aspira a convertirse en la... 30.05.2026, Sputnik Mundo El llamado Manifiesto de Panamá propone un Gran Acuerdo Nacional. Sin embargo, el plan ha despertado agudas críticas desde sectores de oposición dentro del país sudamericano que se autodefinen como nacionalistas y antiimperialistas, así como desde analistas políticos cercanos al chavismo.El texto, que en su propia redacción reconoce explícitamente el "Plan de tres fases propuesto por el Gobierno de los Estados Unidos, y anunciado por el secretario de Estado, Marco Rubio, como un marco estratégico esencial", ha sido calificado por sus detractores como una contradicción insalvable: hablar de solución "a la venezolana" mientras se asumen lineamientos de la Casa Blanca.Un giro tardío que sabe a hipocresíaEl dirigente del partido Soluciones, César Mogollón, y el analista político Jesús Machado, entrevistados por Sputnik, señalaron las fisuras históricas, falta de legitimidad y un peligroso sometimiento a intereses foráneos, aunque desde perspectivas ideológicas diferentes.Para Mogollón, el manifiesto representa un giro radical que evidencia la incoherencia de un sector que durante años satanizó cualquier intento de diálogo.

El dirigente, cuyo partido se define como nacionalista y defensor de la soberanía, contrastó la postura actual de la Plataforma Unitaria con su pasado reciente. "Hoy plantean una negociación y un encuentro con los factores que tienen el poder, pero lo hacen lamentablemente tarde. Bienvenido, yo lo valoro, porque el país necesita oxigenar la política desde el respeto y la reconciliación, pero se hubiesen evitado tantas cosas. ¿Cuántas personas no perdieron la vida por acciones radicales del odio? ¿Cuántas no terminaron presas por dejarse llevar por la pasión y la rabia de quienes lo impulsaban desde esa plataforma?", se preguntó.Mogollón fue más allá al señalar que las sanciones y el bloqueo son consecuencias directas de esa política de "lobby" externo promovido por esos mismos actores. Para el líder de Soluciones, el país no necesita más gestos de revanchismo, sino que todos los factores políticos, "por muy grandes o pequeños", participen en la construcción de políticas públicas. El dirigente subrayó que los actores políticos nacionalistas "que creemos en la soberanía y defendemos el principio de la autodeterminación de los pueblos tenemos que manifestarnos en contra de ese planteamiento de las tres fases".Mogollón insistió en que la negociación es válida e incluso necesaria, pero no a las condiciones de Washington.

En su opinión, el manifiesto no es más que la formalización de una contradicción: la campaña de "a la venezolana" que promovió María Corina Machado choca de frente con una mesa de negociación donde la agencia estadounidense impone los tiempos y los términos.Incompetencia y falta de legitimidadDesde una óptica más cercana al chavismo, el analista político Jesús Machado fue aún más incisivo al calificar a la oposición que suscribe el manifiesto como "tremendamente incompetente, incapaz, y con seria duda sobre su capacidad reflexiva e intelectiva". El analista recordó que ese sector político ha contado con el respaldo de la Unión Europea, países de América Latina, el "hegemón del norte" y múltiples agencias multilaterales, "un montón de recursos que no sabemos, por lo opaco de su manejo, y no han sido capaces de tomar la conducción del Estado venezolano".Machado cuestionó la legitimidad moral de una oposición que, tras pedir sanciones y agresiones militares, pretende ahora presentarse como líder democrática. Para el analista, la animadversión de esos sectores hacia lo popular es evidente. "No solo son antipopulares, sino que les da asco lo popular", afirmó, en alusión directa a las bases que siguen a María Corina Machado. En ese sentido, concluyó que esa oposición "no guarda ninguna legitimidad para reclamar un puesto en la lucha democrática por la conducción del Estado".El desafío electoral para el espectro políticoAnte un eventual escenario electoral —que Machado sitúa hacia 2027—, el analista advirtió que las fuerzas que apoyan el proyecto bolivariano enfrentan el reto de "tener claridad del proyecto político que defienden", en contraste con los modelos que buscan convertir a Venezuela "en un satélite de Estados Unidos, convirtiendo una fuente infinita de recursos energéticos y financieros para mantener a un hegemón en decadencia".Machado llamó a la "fuerza revolucionaria, la del campo popular —y no solo del PSUV—" a prepararse con conciencia y defensa de su propio proyecto, entendiendo que lo que está en juego tiene repercusiones continentales.

Mogollón, por su parte, aprovechó para recordar que la oposición venezolana no se agota en la Plataforma Unitaria. Describió un arco que va desde "el ala extremista radical" hasta organizaciones que apuestan por la negociación, pasando por fuerzas de izquierda que comulgan con el gobierno dentro del Polo Patriótico, como Alianza para el Cambio. "Hay una gran gama de organizaciones políticas que se dividen en bloques, desde los más polarizados hasta los que buscamos despolarizar la política en el país", explicó.Mientras la Plataforma Unitaria presenta su manifiesto como el "comienzo de una nueva y definitiva recuperación de la República", las voces críticas —tanto desde el nacionalismo opositor como desde el análisis afín al chavismo— coinciden en una advertencia: “Un Gran Acuerdo Nacional sin soberanía real, sin coherencia histórica y sin un diálogo que incluya a todos los sectores sociales y políticos, corre el riesgo de ser apenas un nuevo episodio de la larga y dolorosa película de la confrontación venezolana”. La Plataforma Unitaria Democrática (PUD) y las fuerzas políticas de oposición venezolana presentaron esta semana un documento que aspira a convertirse en la hoja de ruta hacia una "transición democrática" en el país. El llamado Manifiesto de Panamá propone un Gran Acuerdo Nacional.

Sin embargo, el plan ha despertado agudas críticas desde sectores de oposición dentro del país sudamericano que se autodefinen como nacionalistas y antiimperialistas, así como desde analistas políticos cercanos al chavismo. El texto, que en su propia redacción reconoce explícitamente el "Plan de tres fases propuesto por el Gobierno de los Estados Unidos, y anunciado por el secretario de Estado, Marco Rubio, como un marco estratégico esencial", ha sido calificado por sus detractores como una contradicción insalvable: hablar de solución "a la venezolana" mientras se asumen lineamientos de la Casa Blanca. 📑 Un manifiesto poco claro: ¿por qué el plan propuesto por la oposición venezolana no abona al desarrollo nacional? 🇻🇪 La Plataforma Unitaria Democrática (PUD) y las fuerzas políticas de oposición venezolana presentaron esta semana un documento que aspira a convertirse en la… pic.twitter.com/6hW9Girv89 📑 Un manifiesto poco claro: ¿por qué el plan propuesto por la oposición venezolana no abona al desarrollo nacional? 🇻🇪 La Plataforma Unitaria Democrática (PUD) y las fuerzas políticas de oposición venezolana presentaron esta semana un documento que aspira a convertirse en la… pic.twitter.com/6hW9Girv89 El dirigente del partido Soluciones, César Mogollón, y el analista político Jesús Machado, entrevistados por Sputnik, señalaron las fisuras históricas, falta de legitimidad y un peligroso sometimiento a intereses foráneos, aunque desde perspectivas ideológicas diferentes. Para Mogollón, el manifiesto representa un giro radical que evidencia la incoherencia de un sector que durante años satanizó cualquier intento de diálogo. "Si alguien impulsó en este país el hecho de que cualquier actor que se acercara al gobierno a dialogar, así fuera para buscar la liberación de algún preso político, era como si estuviéramos claudicando", recordó. El dirigente, cuyo partido se define como nacionalista y defensor de la soberanía, contrastó la postura actual de la Plataforma Unitaria con su pasado reciente. "Hoy plantean una negociación y un encuentro con los factores que tienen el poder, pero lo hacen lamentablemente tarde.

Bienvenido, yo lo valoro, porque el país necesita oxigenar la política desde el respeto y la reconciliación, pero se hubiesen evitado tantas cosas. ¿Cuántas personas no perdieron la vida por acciones radicales del odio? ¿Cuántas no terminaron presas por dejarse llevar por la pasión y la rabia de quienes lo impulsaban desde esa plataforma?", se preguntó. Mogollón fue más allá al señalar que las sanciones y el bloqueo son consecuencias directas de esa política de "lobby" externo promovido por esos mismos actores. A su juicio, la Asamblea Nacional evidencia la pobreza propositiva de la oposición: "Hay tres fracciones: una aplaude al Gobierno, otra denuncia, pero ninguna propone leyes económicas, de hidrocarburos o electorales. Debemos pasar de ser una oposición problemática a una con propuestas".

El dirigente subrayó que los actores políticos nacionalistas "que creemos en la soberanía y defendemos el principio de la autodeterminación de los pueblos tenemos que manifestarnos en contra de ese planteamiento de las tres fases". Mogollón insistió en que la negociación es válida e incluso necesaria, pero no a las condiciones de Washington. En su opinión, el manifiesto no es más que la formalización de una contradicción: la campaña de "a la venezolana" que promovió María Corina Machado choca de frente con una mesa de negociación donde la agencia estadounidense impone los tiempos y los términos. Desde una óptica más cercana al chavismo, el analista político Jesús Machado fue aún más incisivo al calificar a la oposición que suscribe el manifiesto como "tremendamente incompetente, incapaz, y con seria duda sobre su capacidad reflexiva e intelectiva".

El analista recordó que ese sector político ha contado con el respaldo de la Unión Europea, países de América Latina, el "hegemón del norte" y múltiples agencias multilaterales, "un montón de recursos que no sabemos, por lo opaco de su manejo, y no han sido capaces de tomar la conducción del Estado venezolano". Machado cuestionó la legitimidad moral de una oposición que, tras pedir sanciones y agresiones militares, pretende ahora presentarse como líder democrática. "Han pedido cualquier tipo de sanción y agresión —es comunicacionalmente verificable—, y la gente ha padecido un precio muy alto en términos alimentarios, de salud, de estructuración de su propia familia. Y luego vienen a presentarse como líderes de la democracia, cuando todo su procedimiento ha sido totalmente antidemocrático", sentenció. Para el analista, la animadversión de esos sectores hacia lo popular es evidente. "No solo son antipopulares, sino que les da asco lo popular", afirmó, en alusión directa a las bases que siguen a María Corina Machado.

En ese sentido, concluyó que esa oposición "no guarda ninguna legitimidad para reclamar un puesto en la lucha democrática por la conducción del Estado". Ante un eventual escenario electoral —que Machado sitúa hacia 2027—, el analista advirtió que las fuerzas que apoyan el proyecto bolivariano enfrentan el reto de "tener claridad del proyecto político que defienden", en contraste con los modelos que buscan convertir a Venezuela "en un satélite de Estados Unidos, convirtiendo una fuente infinita de recursos energéticos y financieros para mantener a un hegemón en decadencia". Machado llamó a la "fuerza revolucionaria, la del campo popular —y no solo del PSUV—" a prepararse con conciencia y defensa de su propio proyecto, entendiendo que lo que está en juego tiene repercusiones continentales. "Lo que se está jugando ahora no solo tiene que ver con países aislados, tiene que ver con la región de América Latina, con todo el Caribe, pero también con todos los pueblos del Sur", enfatizó. Mogollón, por su parte, aprovechó para recordar que la oposición venezolana no se agota en la Plataforma Unitaria.

Describió un arco que va desde "el ala extremista radical" hasta organizaciones que apuestan por la negociación, pasando por fuerzas de izquierda que comulgan con el gobierno dentro del Polo Patriótico, como Alianza para el Cambio. "Hay una gran gama de organizaciones políticas que se dividen en bloques, desde los más polarizados hasta los que buscamos despolarizar la política en el país", explicó. Mientras la Plataforma Unitaria presenta su manifiesto como el "comienzo de una nueva y definitiva recuperación de la República", las voces críticas —tanto desde el nacionalismo opositor como desde el análisis afín al chavismo— coinciden en una advertencia: “Un Gran Acuerdo Nacional sin soberanía real, sin coherencia histórica y sin un diálogo que incluya a todos los sectores sociales y políticos, corre el riesgo de ser apenas un nuevo episodio de la larga y dolorosa película de la confrontación venezolana”. No te pierdas las noticias más importantes Suscríbete a nuestros canales de Telegram a través de estosenlaces. Ya que la aplicación Sputnik está bloqueada en el extranjero, en este enlace puedes descargarla e instalarla en tu dispositivo móvil (¡solo para Android!).

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