WSJ: EAU se sumó a guerra de EEUU-Israel contra Irán desde principio

WSJ: EAU se sumó a guerra de EEUU-Israel contra Irán desde principio

El diario Wall Street Journal (WSJ), citando fuentes familiarizadas con el asunto, informó el viernes que las fuerzas emiratíes lanzaron ataques contra objetivos iraníes al comienzo de la guerra y continuaron los asaltos incluso después de que se anunciara un alto el fuego el 8 de abril. Según el informe Abu Dabi desempeñó un papel mucho más extenso en la agresión estadounidense-israelí contra Irán de lo que se creía, y llevaba a cabo ataques coordinados con Estados Unidos e Israel, con el apoyo de inteligencia de ambos aliados. Según el WSJ, entre los objetivos atacados se encontraban sitios estratégicos en las islas Qeshm y Bu Musa, en el estrecho de Ormuz, así como ubicaciones en la ciudad portuaria iraní de Bandar Abás. Aviones emiratíes también atacaron la refinería de petróleo de la isla Lavan y el complejo petroquímico de Asaluye, componentes clave de la infraestructura energética de Irán.

Uno de los ataques más controvertidos tuvo lugar contra el complejo de Asaluye. El ataque, coordinado con Israel, provocó críticas internacionales e impulsó a funcionarios estadounidenses a instar al régimen de Tel Aviv a suspender los ataques contra las instalaciones energéticas iraníes, según el WSJ. La participación activa de los EAU en la campaña de agresiones en Irán contradice las garantías públicas ofrecidas previamente por los Estados ribereños del Golfo Pérsico de que sus territorios y espacio aéreo no se utilizarían para acciones militares contra el país persa. Según el informe, Abu Dabi abandonó esa postura poco después del inicio de la guerra, el 28 de febrero.

El informe también puso de relieve las crecientes divisiones dentro del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), señalando que Arabia Saudí advirtió en privado a Washington a principios de abril que los ataques de los Emiratos corrían el riesgo de provocar represalias iraníes contra las instalaciones energéticas regionales, amenazando el suministro de petróleo y los mercados mundiales. Según el reporte, funcionarios saudíes presionaron a Estados Unidos para persuadir a Abu Dabi de que detuviera su participación militar y buscara soluciones diplomáticas. La guerra también expuso las tensiones entre los líderes árabes de la zona, ya que el presidente de los Emiratos, el sheij Mohamad bin Zayed, se mostró frustrado con el príncipe heredero saudí, Muhamad bin Salman, después de que Riad se negara a participar en una guerra coordinada contra Irán. Las consecuencias económicas de la guerra para los Emiratos han sido significativas.

Las continuas amenazas de misiles y la inestabilidad regional han perturbado el transporte aéreo, debilitado el turismo y mermado la confianza de los inversores. Empresas de diversos sectores han anunciado suspensiones temporales de empleo y despidos ante la creciente incertidumbre económica. Según el informe, la capitalización bursátil conjunta de las bolsas de Dubái y Abu Dabi se redujo en más de 120 000 millones de dólares hasta finales de abril. La aviación también se ha visto gravemente afectada, con más de 18 400 vuelos cancelados debido a problemas de seguridad e interrupciones en el espacio aéreo.

El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel iniciaron una guerra a gran escala y no provocada contra Irán, asesinando al Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y a varios altos mandos militares. Los bombardeos también se cobraron más de 3000 civiles muertos en 40 días del conflicto. Las Fuerzas Armadas iraníes respondieron lanzando casi a diario ataques con misiles y drones contra objetivos en los territorios ocupados por Israel, así como contra bases y activos militares estadounidenses en el Golfo Pérsico durante más de 40 días, causando daños considerables. También bloquearon el estratégico estrecho de Ormuz a los buques petroleros y gaseros afiliados a los adversarios y a aquellos que cooperaban con ellos. ftm/msm