1-0: El Mirandés muere en la orilla en Butarque y consuma su descenso

1-0: El Mirandés muere en la orilla en Butarque y consuma su descenso

Butarque tuvo más de la mitad del mérito de que el Leganés sea equipo de LaLiga Hypermotion y salvara con triunfo (1-0) el duelo a vida o muerte ante un Mirandés que mereció más pero terminó muriendo en la orilla, consumando su descenso. Los nervios se tradujeron en intensidad desde el principio. Ambos eran conscientes de lo que había en juego, también Butarque, que con un lleno hasta la bandera propiciaba un ambiente perfecto. No se rehuyó el contacto desde bien pronto.

El duelo era por controlar la medular y, por ende, el duelo y costó que alguno se impusiera en los primeros compases. Si se hubiera tratado de un partido de boxeo, en esos primeros 45 minutos habría ganado por puntos el Mirandés. Fue inteligente al intentar buscar a Javi Hernández, que en la primera desequilibró, puso un gran centro y el palo evitó un autogol de Rubén Peña. Se fue resquebrajando la moral del Leganés, que pese a tener ciertos momentos de temple, no generaba nada en campo contrario y la mano de Carlos Martínez, técnico desde esta semana, era evidente que no se iba a notar más que en lo moral.

No hubo grandes ocasiones hasta que en el añadido del primer tiempo Jebari cabeceó un gran centro de Novoa y adelantó al Mirandés. Al menos por instantes, pues su celebración se cortó en seco cuando el fuera de juego semiautomático confirmó que el lateral había recibido en posición ilegal. Si bueno fue el final de ese primer tiempo para el Mirandés, aun estuvo mejor la reanudación. Pese a la gran parada de Palomares a tiro de Naim, el dominio visitante fue total.

Butarque estaba totalmente congelado, manteniendo los ánimos pero con cierto temor. Más cuando volvió a marcar Jebari, pero se le anuló de nuevo el tanto. Esta vez por un fuera de juego absolutamente milimétrico. La pelota la dominaba el centro del campo de Muneta, valiente, mientras el Leganés se cerraba en campo propio e impedía ocasiones claras.

El ímpetu del Mirandés fue frenado de forma brusca. Como un jarro de agua congelada sentó el testarazo de Millán, que llevaba poco en el campo. Dani Rodríguez puso un gran balón en una jugada aislada y Butarque se sumió en el éxtasis (69'). Fue entonces cuando los nervios se apoderaron del cuadro visitante y erró al empezar a colgar balones directos, acumulando jugadores, y dejando de generar jugadas.

Se sintió cómodo el Leganés, que se sostuvo incluso en el largo descuento para sellar la permanencia, mientras que el Mirandés confirmó su descenso a los infiernos.