Las ventas mundiales de coches eléctricos alcanzaron un nuevo récord en 2025 al superar por primera vez los 20 millones de unidades comercializadas. Según los últimos datos del sector, uno de cada cuatro coches nuevos vendidos en todo el mundo durante el año pasado fue eléctrico, lo que supone que este tipo de vehículos ya representa el 25 % del mercado global de automóviles nuevos. El crecimiento respecto a 2024 fue del 20 %, consolidando además una tendencia que se viene repitiendo desde la pandemia: las ventas aumentan cada año en torno a 3,5 millones de unidades adicionales. Este avance de la electrificación también empieza a notarse en el parque móvil mundial.
Actualmente, alrededor del 5 % de todos los coches que circulan en el planeta son eléctricos, una evolución que ya está dejando notar su impacto en el consumo energético global, con una reducción estimada de 1,2 millones de barriles diarios de petróleo durante el año pasado. China lidera por mucha diferencia Uno de los factores más relevantes de 2025 fue el renovado impulso de los vehículos 100 % eléctricos de batería, que representó el 65 % de todas las ventas de coches con un alto grado de electrificación, recuperando protagonismo tras el auge experimentado en años anteriores por los eléctricos de autonomía extendida, que perdieron peso y cayeron por debajo del 7 % de cuota dentro del mercado eléctrico total. China volvió a liderar de manera incontestable: vendió más de 13 millones de vehículos eléctricos durante el año, lo que equivale a seis de cada diez coches eléctricos comercializados en el mundo. Además, cerca del 55 % de todos los coches nuevos vendidos en China ya fueron eléctricos, una cifra que muestra el liderazgo del país en materia de electrificación.
Otro ejemplo de ello: en 11 de los 12 meses del año las matriculaciones mensuales de eléctricos superaron el 50 % del mercado total. Aun así, el crecimiento chino fue algo más moderado que en ejercicios anteriores. Parte de esta desaceleración se debió a la interrupción temporal de los programas de ayudas públicas para la sustitución de vehículos antiguos. Europa, por su parte, protagonizó una recuperación importante tras varios años de crecimiento más contenido.
Las ventas de coches eléctricos aumentaron más de un 30 % y alcanzaron los 4,2 millones de unidades. En total, el 28 % de los coches nuevos vendidos en Europa fueron eléctricos. Alemania volvió a situarse como el mayor mercado europeo, con unas ventas que crecieron un 50 % hasta alcanzar las 850.000 unidades. La mejora estuvo favorecida tanto por incentivos fiscales como por la llegada de modelos más asequibles, que ayudaron a reducir el precio medio de los coches eléctricos.
También destacaron países como España, Italia y Polonia, donde las ayudas a la compra permitieron disparar las matriculaciones. En España, por ejemplo, las ventas crecieron alrededor de un 80 % respecto al año anterior. Reino Unido mantuvo una fuerte evolución, con más de un tercio de los coches nuevos vendidos ya electrificados. Mientras tanto, Noruega continuó siendo el país más avanzado del mundo en adopción del vehículo eléctrico, con un 97 % de cuota de mercado.
Auge en los países emergentes Otro de los fenómenos más llamativos del año fue el crecimiento acelerado de mercados emergentes, según los datos de IEA. Países como Nepal, Turquía o Indonesia experimentaron aumentos espectaculares gracias a la llegada masiva de vehículos eléctricos fabricados en China, mucho más competitivos en precio. Turquía, por ejemplo, duplicó sus ventas y se convirtió en el cuarto mayor mercado eléctrico de Europa. La situación en Estados Unidos fue muy diferente.
Las ventas se mantuvieron prácticamente estancadas en torno a 1,5 millones de unidades y el coche eléctrico cerró el año con una cuota cercana al 10 %. Los cambios políticos y la retirada de incentivos fiscales provocaron una fuerte caída en las ventas durante el último trimestre de 2025. La eliminación de ayudas públicas y la relajación de algunas normativas medioambientales bajaron el interés de fabricantes y consumidores, frenando temporalmente el crecimiento del sector en el país norteamericano.