El FC Barcelona sí envió una oferta formal al Atlético de Madrid, según pudo confirmar Mundo Deportivo de fuentes del club azulgrana merecedoras del máximo crédito. En el club azulgrana se encara el intento de fichaje del argentino como una operación más y como tal se está actuando, apuntan estas fuentes. De ahí que se enviase, vía e-mail, una primera propuesta de 100 millones de euros por Álvarez. El destinatario fue Mateu Alemany, máximo responsable deportivo del Atlético de Madrid.
La información de la oferta la desveló el periodista Fabrizio Romano el pasado viernes y fue negada por el Atlético enviando su versión a diferentes medios y asegurando que era “otra mentira más” que salía del FC Barcelona. Pero la oferta ha existido y es de justicia reconocerlo, dado que la información quedó diluida por la catarata de mensajes en X y comunicados que difundió el viernes el Atlético. Ahora hace falta que el club rojiblanco la responda o no, según le convenga. En la entidad azulgrana no tienen ganas de polémica ni de entrar en una guerra pública de comunicados ni declaraciones diciendo que el que miente es el Atlético, con el riesgo de que haya otra respuesta pública del club madrileño.
En el Barça se desea encarar la situación de una forma profesional y fría, dado que es una situación más de mercado como afrontan todos los clubs cada temporada. En todo caso, desde el Barça se confirma que hubo la propuesta dado el interés que hay en Julián. La agresiva postura del Atlético, haciendo referencias al caso Negreira, a las inscripciones de Olmo y Pau Víctor, y el uso de imágenes de jugadores del Barça en su cuenta de X, no ha agradado en el club azulgrana. Al contrario.
Sin embargo, no se quiere contribuir a desviar el foco. Y el foco está en que Julián Álvarez quiere salir del club rojiblanco con destino al FC Barcelona y que ya lo ha transmitido al Atleti través de su agente, Fernando Hidalgo. Un representante que está siendo señalado desde el Atlético pero que no hace más que cumplir las directrices de su futbolista. Un Hidalgo que se reunió el pasado miércoles con el Barça en el hotel Torre Melina por voluntad propia y que se escondió para no ser visto, aunque Mundo Deportivo lo desveló al día siguiente.
Un representante que ya ha transmitido al Atlético la voluntad de su jugador de salir este verano porque quiere un proyecto más ambicioso y le seduce el del Barça. En resumen, porque con quien tiene el Atlético el problema es con Julián, como ha quedado claro cada vez que el delantero argentino ha dejado en el aire su continuidad en el club pese a tener contrato hasta 2030. A Álvarez le han preguntado por el Barcelona y por una posible salida hasta en tres ocasiones (en noviembre en una entrevista con L’Équipe; en marzo de este año después de golear al Tottenham en Champions; y a finales de abril, antes de la ida de las semifinales de Champions ante el Arsenal) y nunca cerró la puerta a irse este verano ni descartó al club azulgrana. Es obvio que el Atlético está en su derecho de no querer vender y de invocar su contrato hasta 2030 y una cláusula de 500 millones de la que se habla mucho.
Pero lo cierto es que la oferta del Barça ha existido y que está validada por el jugador a través de su representante. Al menos lo que espera el club culé es que se responda dentro de las formas y usos del mercado del fútbol profesional. Sobre otras cuestiones, poco que comentar desde el Camp Nou. Si se ha hablado con Julián es para testar si deseaba escuchar el interés barcelonista.
Como cuando el Cholo Simeone le llamó en repetidas ocasiones en 2024 cuando estaba en el City para convencerle de que se fuese al Atlético pese a tener contrato en vigor con los ingleses. Todo dentro de la lógica del fútbol, como admitió posteriormente el propio Julián. El resto de situaciones de las que se queja el Atlético ya no se pueden imputar al club azulgrana, aseguran las fuentes consultadas. Si un medio argentino dice que Julián busca casa en Barcelona ya se escapa a la entidad azulgrana, que precisamente no ha querido ruido con Julián en los últimos meses dado el doble enfrentamiento de Copa y Champions contra los colchoneros y el riesgo de que se les acusase de desestabilizar.
O si los periodistas le preguntan a Enrique Cerezo cuando visita Barcelona ya no es consigna del club. Como se supone que el Atlético no es responsable de querer desestabilizar al Chelsea o al Wolverhampton porque aparezcan informaciones periodísticas vinculando al club rojiblanco con Marc Cucurella o Joao Gomes. O cuando se publicó que Mateu Alemany se vio con el agente de Marc Bernal, jugador del Barça. Además, ni Laporta ni Deco ni Flick han hablado de Julián Álvarez públicamente.