Gesta Jódar en Roland Garros

Gesta Jódar en Roland Garros

A sus 19 años y debutando en Roland Garros. Hace doce meses estaba perdido en el top-700 del ranking mundial, disfrutando de su etapa universitaria estadounidense en Virginia. En su primera temporada profesional, cambiando radicalmente el planteamiento de su carrera al ver futuro en el tenis, convirtiéndose en el jugador con más partidos ganados en la gira de tierra batida, 19 (tres derrotas). Es el decimotercer debutante que alcanza la antepenúltima ronda de Roland Garros en la era Open, el cuarto español 'teenager', tras Rafa Nadal (18 en 2005), Carlos Alcaraz (19 en 2022) y Albert Costa (19 en 1995).

El manacorí ya levantó el trofeo esta edición, sus otros dos compatriotas acabaron también posteriormente en el palmarés del torneo. Un guiño de Jódar, de presente y de futuro. Porque está rompiendo barreras a cada paso. Sin la frescura física y mental de semanas atrás, menos clarividente y energético pero ese gen competitivo extra que le hace sobrevivir en múltiples circunstancias.

Es pura adrenalina, un 'animal' competitivo. Había ganado a cinco sets un partido que perdía 1-2, ya tiene en su historial su pequeña gesta, remontar dos sets en contra, un partido en el que durante un par de horas recibió una lección de sabiduría tenística del ilustre veterano, Pablo Carreño. Jódar, 19 años y nº 29 (ascenso ya al puesto 22), se llevó el duelo español por 4-6, 4-6, 6-1, 6-2 y 6-2 en 3h.41' de una accidentada cita para estar en cuartos, contra el alemán Alexander Zverev o el neerlandés Jesper de Jong. Encomiable la parte inicial de Carreño, cuartofinalista de las ediciones 2017 y 2020, poniendo nervioso a Jódar con su variado juego y exigiendo siempbre un esfuerzo más a un madrileño que quería ir demasiado rápido una vez se adelantó 3-0 en el marcador y tuvo bola de 5-1 en un set inicial que se llevó con experiencia el gijonés.

Carreño hizo una 'masterclass' gratis a Jódar, hasta que su hombro derecho empezó a resentirse del esfuerzo, así como pagaba la exigencia extrema demandada por su rival para tenerlo amarrado. Pidió asistencia el asturiano, se preparó para el contraataque el madrileño, que se soltó viendo que se acababa su experiencia. Y dio un paso para adelante, se hizo con la pista. Puso en marcha esa máquina tan de Sinner, imparable cuando se enciende a máxima potencia.

Jódar volvió a ser Jódar, tomó la iniciativa. "La clave estaba siendo que había cometido demasiados errores no forzados en los primeros dos errores no forzados. Había que cambiar esto". Aún hubo otro parón, por lluvia, entrados en la quinta manga. No se cerró el techo de la Suzanne Lenglen, Rafa estaba como una fiera en la jaula, pidiendo explicaciones y dando pasos cortos y rápido.

Dispuesto para el ataque final. Como el depredador que es, se cobró la presa con ansia. Una doble falta y dos derechas falladas no le permitieron acabar con las bolas de 'match'. Se impuso la juventud.

Jódar tiene ese don de los grandes para reaccionar, para salir bien librado. Carreño se quedó sin gas después de ser atendido del hombro derecho, del que había arrastrado molestias antes de París. Una lástima para él, aunque ha disfrutado y su hijo pequeño le puede ver de tenista, algo que no hubiera imaginado en 2023 cuando una grave lesión de codo le llegó a llevar al nº 1.052 del mundo en abril de 2024, tras un largo parón.