“Las Fuerzas Armadas de Irán afirman que no retrocederán ni un milímetro respecto a la nueva gobernanza del estrecho de Ormuz”, ha dejado claro este domingo por la noche el comandante adjunto de Asuntos Políticos de la Fuerza Naval del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, el general de brigada Mohamad Akbarzade, en una manifestación popular celebrada en Gorgan, capital de la provincia de Golestán, en el norte de Irán. En cuanto a los últimos cambios regionales y la postura hostil de EE.UU., ha señalado que Washington sabe bien que ha “quedado atrapado en el pantano de una guerra” con Irán, destacando que las fuerzas iraníes han demostrado a Trump que “el pueblo iraní es mucho más fuerte que las fuerzas mercenarias de Estados Unidos”. Al enfatizar la importancia de la unidad entre el pueblo iraní, ha afirmado que, si la gente iraní mantiene la unidad, ninguna potencia del mundo podrá derrotar ni hacer frente a la nación iraní. Irán dará una “lección ejemplar” a agresores Ha recordado que las fuerzas iraníes son más poderosas en comparación con los primeros años de la Revolución Islámica. “Nuestros equipos de defensa y militares son mucho más avanzados, y la capacidad disuasoria del país ha aumentado de manera significativa”, ha agregado.
El general Akbarzade ha alarmado sobre cualquier “error de calculado” por parte de las fuerzas estadounidenses contra Irán, señalando que el pueblo, así como las fuerzas iraníes, darán una “lección ejemplar” a los agresores que “volverá a demostrar al mundo el poder de la nación iraní”. “El enemigo hizo una gran apuesta en este escenario y, naturalmente, está destinado a perder, porque cualquiera que se enfrente a la República Islámica y a la sangre de los mártires de esta nación, sin duda será derrotado”, ha añadido. Washington recurre a China y otros para reabrir Ormuz Respecto al fracaso del enemigo en alcanzar sus objetivos en cuestión de algunos días, ha aseverado que, durante la reciente agresión estadounidense-israelí, Irán demostró su capacidad en un enfrentamiento directo con potencias que se consideran las mayores fuerzas militares del mundo. “Hoy en día, nuestras Fuerzas Armadas han llegado a la certeza en el campo de batalla de que la supuesta grandeza de EE.UU. no era más que una construcción mediática, y la hemos desmentido en la práctica”, ha recalcado. Ha planteado también la pregunta de si EE.UU. y sus aliados tenían capacidad para reabrir el estrecho de Ormuz, por qué Washington ha recurrido a China, Francia y el Reino Unido. “Que Washington solicite la ayuda de otros países para aplicar sus políticas en el Golfo Pérsico es una clara muestra del declive del poder estadounidense”, ha puesto de relieve. La hegemonía de EE.UU. ha llegado a su fin Ha aseverado que el enemigo utiliza a las fuerzas mercenarias para salvar sus propios intereses, ya que han observado que misiles iraníes destruyeron bases estadounidenses en países ribereños del Golfo Pérsico.
Ha enfatizado que “la era de la hegemonía de Estados Unidos ha llegado a su fin”, subrayando que Irán no permitirá a nadie atentar contra la seguridad y los intereses nacionales, “no solo en el estrecho de Ormuz, sino en todas las vías marítimas estratégicas”. Irán “no solo en el ámbito militar, sino también en el diplomático, no cederá en las posiciones adoptadas”, ha agregado. Ha concluido que las fuerzas iraníes lucharán hasta el último momento, mano a mano contra el enemigo, “frente a cualquier tipo de exigencia o pretensión excesiva”. msr/rba