Hace unas semanas leí unas declaraciones de Steven Spielberg donde afirmaba no tener vocación de hacer cine de terror después de ver propuestas como Weapons, del director de Resident Evil (2026): "Me satisface tan por completo que frena mi deseo de hacer algún día una película que dé mucho miedo", llegó a afirmar. Pero eso no quiere decir que no haya tenido oportunidad de zambullirse en el género. Hace 47 años se quedó a las puertas de ponerse detrás de las cámaras en Magic – El muñeco diabólico, y no fue por falta de interés. La acabó dirigiendo Richard Attenborough Aquel largometraje, que finalmente llegó a los cines en 1978 bajo la dirección del también oscarizado Richard Attenborough —sí, el mismo que años después interpretaría al entrañable John Hammond en Parque Jurásico—, contaba una historia tan inquietante como íntima: la de un ventrílocuo frágil, inseguro y cada vez más dominado por la voz de su propio muñeco.
Una premisa que, llevada al extremo por la interpretación de un jovencísimo Anthony Hopkins, convirtió Magic en una de esas películas que se te quedan pegadas a la nuca. Y, como os podéis imaginar, aquello también daba miedo. Quizás no del tipo visceral al que nos estamos acostumbrando en fechas recientes, pero daba miedo. "Cuando fui a verla me di cuenta de que era muchísimo mejor de lo que yo habría hecho", Spielberg ¿Tanto como si la hubiera dirigido Spielberg? Posiblemente no, y no es algo con lo que yo esté especulando.
Él mismo lo reconoció en el prólogo de The Actors' Director: Richard Attenborough Behind the Camera, centrado en la figura del también director de Gandhi: "Estuve coqueteando con la idea de hacer una película basada en el libro de William Goldman, Magic – Muñeco diabólico. Había hablado con Robert De Niro para que hiciera el papel que finalmente acabó en manos de Anthony Hopkins, y tenía muchísimas ganas de dirigir la película. En aquel momento no me la dieron a mí; fue para Dickie Attenborough. Tenía en mi mente cómo habría rodado yo esa película y pensaba que habría quedado bastante bien.
Un año después, cuando la película de Dickie se estrenó en los cines, fui a verla y me di cuenta de que era muchísimo mejor de lo que yo habría hecho". Muy similar a lo que dijo de Interstellar de Christopher Nolan, cinta que casi dirige él también. Hay que decir que, antes incluso de Spielberg, el productor Joseph E. Levine —que había adquirido los derechos del libro en 1976 por un millón de dólares meses antes de que llegara a las librerías, contratando además a William Goldman como guionista— había reclutado a Norman Jewison (Huracán Carter) como director.
Finalmente no pudo ser así: el proyecto se retrasó un poco, luego sonó Spielberg, que por esos años estaba bastante ajetreado con Encuentros en la tercera fase y 1941, para disgusto de John Wayne, y el resto ya os lo conocéis. Una película muy interesante e inquietante que os invito a ver ahora que está en Filmin, y ahora que han anunciado una nueva versión desde Hollywood. Así es: hace unos días trascendió que Sam Raimi, director de Spider-Man, había sido contactado por Lionsgate para hacerse cargo de esta nueva adaptación. "Sam es el director soñado para este proyecto; de hecho, su incorporación representa una de las grandes combinaciones entre un cineasta y el material. El guion es fantástico, y no podríamos estar más entusiasmados por ver cómo su dirección y su visión creativa lo llevan a otro nivel.
Estamos absolutamente encantados de que haya decidido dirigir la película", afirmó Adam Fogelson, presidente del estudio de cine, en un comunicado. No se ha dado fecha de estreno.