ASML, la compañía de Países Bajos que fabrica las máquinas más avanzadas de producción de circuitos integrados, había previsto contratar a 600 nuevos empleados en Taiwán este año. Finalmente se ha visto obligada a revisar al alza su plan de contratación. En 2026 llegarán a sus instalaciones de esta isla asiática 1.000 nuevas incorporaciones. Grace Wang, la vicepresidenta y directora general de ASML en Taiwán, ha declarado que este cambio ha sido propiciado por la demanda insaciable de chips para inteligencia artificial (IA).
ASML no fabrica semiconductores, pero sus equipos de fotolitografía de ultravioleta extremo (UVE) están siendo utilizados por TSMC, SK Hynix, Samsung, Intel y Micron para producir los circuitos integrados avanzados que reclaman los centros de datos. Sobre todo CPU, GPU y memorias DRAM de tipo HBM (High Bandwidth Memory o memoria de alto ancho de banda). De hecho, esta compañía ocupa en solitario el primer eslabón de la cadena de fabricación de chips mundial debido a que es la única que produce máquinas de litografía UVE. Sea como sea, la declaración de intenciones de Grace Wang responde a una realidad inapelable: Taiwán es el corazón industrial de esta compañía neerlandesa.
ASML fabrica componentes en esta isla y ensambla los equipos de litografía UVE que posteriormente entrega a sus clientes locales. Estas operaciones también las lleva a cabo en Países Bajos, pero hay dos motivos de peso por los que Taiwán tiene una relevancia enorme en el negocio de ASML: su mejor cliente y su mayor centro de atención a sus clientes globales residen allí. TSMC es el mayor cliente de ASML Un factor determinante que está propiciando la expansión de ASML en Taiwán es su estrecha relación con TSMC, el mayor fabricante de circuitos integrados del planeta. Las operaciones de esta compañía en la isla generan actualmente 8.300 millones de euros, una cuarta parte de los ingresos globales de ASML.
Y buena parte de ese dinero procede de las arcas de TSMC, que está construyendo nuevas plantas de producción de semiconductores avanzados en Taiwán, Japón, Alemania y EEUU. ASML está construyendo una instalación en Nueva Taipéi que tiene un coste de unos 954 millones de dólares No obstante, la filial de ASML en Taiwán no se está limitando a contratar más personal (actualmente tiene 4.500 empleados en esta isla); también está construyendo una nueva instalación en Nueva Taipéi que tiene un coste de unos 954 millones de dólares. Su plan es que esta planta comience a operar antes de que finalice 2026 y que albergue cerca de 2.000 empleados en su fase inicial. Aún no sabemos con certeza de qué se encargará esta fábrica, pero probablemente combinará la producción de componentes, el ensamblaje de máquinas UVE y el soporte técnico a los clientes, principalmente a TSMC.
La infraestructura de ASML en Taiwán está distribuida entre dos ciudades con funciones muy especializadas. Linkou se ocupa del reacondicionamiento de los equipos de fabricación de chips, de la producción de manipuladores de retícula para las máquinas de ultravioleta profundo (UVP) y de la limpieza de los colectores UVE. Tainan, sin embargo, ejerce como un gran centro global de atención a los clientes. Y en unos meses, como acabamos de ver, estará lista la planta de Nueva Taipéi.
El futuro de ASML es prometedor a pesar de que las sanciones de EEUU le impiden vender a sus clientes chinos sus máquinas más sofisticadas. Imagen | ASML Más información | DigiTimes Asia