Hay quien se tira toda la carrera persiguiendo llegar a las Finales de la NBA y luego hay un grupo de elegidos que las tienen como hábitat natural. Pues bien, en ese segundo espacio, más propio del olimpo de los dioses, aparece un Victor Wembanyama que en su primera aventura de playoffs estará en la batalla definitiva por el anillo. El francés, dejando claro que esto va de ganar y no de coger experiencia, se plantó anoche en cancha de los vigentes campeones, Oklahoma City Thunder, para liderar a unos San Antonio Spurs que durante la fase regular apuntaron a ser la criptonita de OKC y que ahora han cerrado el círculo con el más difícil todavía: llevarse un Game 7 en casa del MVP, de Shai Gilgeous-Alexander, por 103-111. Lo cierto es que el inicio del encuentro ya fue aviso de lo que podía pasar.
Los chicos de Mitch Johnson salieron a la cancha convencidos y deseosos de dar la campanada –si se puede decir así con un equipo del nivel de los de Texas–. De este modo, un 8-18 de inicio hizo que Mark Daigneault pidiese tiempo muerto a los cinco minutos. Los Thunder tenían mucho que arreglar, sobre todo en control del balón, ya que las pérdidas se amontonaban. Aunque por momentos se temió que el partido se rompiese al poco de empezar, ya que San Antonio llegó a ganar por hasta 14 puntos, Oklahoma dejó claro una vez más que es uno de los pocos equipos capaces de luchar por cualquier victoria pese a no estar haciendo un buen partido.
Así, se levantaron para llegar al descanso perdiendo por solo tres tantos (53-56). Los Thunder, siempre a remolque Si bien a OKC no se le puede negar su enorme grado de competitividad, la realidad es que los Spurs fueron mejores en casi todo momento. Lejos de ser capaces de dar la vuelta a la tortilla, y aunque llegaron a estar tímidamente por delante entre el final del primer tiempo y el inicio del segundo, los actuales campeones se las veían y deseaban para seguir el ritmo de su rival. Fue al comienzo del último cuarto cuando San Antonio dio el estirón definitivo.
Gracias a un parcial de 13-4 se colocaron once puntos arriba, renta que ahora sí fue imposible de enjugar por parte de unos Thunder que lo dieron todo, pero se terminaron quedando cortos. El Game 7 de Victor Wembanyama Como se puede entender lógico, el máximo anotador de San Antonio fue Victor Wembanyama con 22 puntos a los que añadió 7 rebotes. No fue su noche más espectacular, pero sí una que sirvió para comprobar una vez más que hay dos importantes matices que le acercan a vivir su carrera a base de éxitos: mentalidad ganadora más allá de los números y un acompañamiento de élite. Tal cual suena.
Wembanyama estuvo 42 minutos en cancha para dejar hasta la última gota de sudor, y a su vez resulta que hasta siete compañeros estuvieron en dobles dígitos de anotación. El trabajo de oficina de los Spurs ha dado forma a un monstruo con muchas cabezas. Y sí, el astro galo fue nombrado MVP de las finales del Oeste y apunta a destronar en el de regular season a Shai Gilgeous-Alexander, quien anoche se despidió con una actuación de 35 puntos. La repetición de las Finales de 1999 Dicen que el destino es caprichoso y con los New York Knicks de por medio no podía ser menos.
Tras 27 años de espera, los de la Gran Manzana regresan a las Finales para verse las caras justo con el equipo que les derrotó en 1999, unos San Antonio Spurs que amenazan con dar forma a una nueva dinastía. ¿Cuándo empieza esta espectacular batalla de colosos? El 4 de junio. (Fotografía de Alonzo Adams-Imagn Images)