Abre en pleno Madrid el nuevo megaparque de más de 25.000 metros cuadrados y zonas deportivas para entrenar totalmente gratis

Abre en pleno Madrid el nuevo megaparque de más de 25.000 metros cuadrados y zonas deportivas para entrenar totalmente gratis

La periferia, aún perteneciente a Madrid, se encuentra inmersa en una ambiciosa estrategia por mejorar la gestión de la saturación urbana y por regenerar el paisaje de la zona. El gran desafío, en este sentido, es tanto hacer crecer la vivienda como hacerlo de una forma en la que los parques y zonas verdes tengan también su espacio, vital para aislar el impacto acústico y las emisiones de las grandes autopistas. Y en este sentido, la Comunidad de Madrid ha dado su último gran paso justo antes del verano, con su nuevo superparque que ya está inaugurado de manera oficial. Antes de entrar en materia, es clave destacar que un parque no es solo plantar árboles y pavimentar caminos para que los ciudadanos puedan caminar por ellos.

En la práctica, requiere de un estudio topográfico riguroso que tenga en cuenta tanto las corrientes de agua como el clima o las plantas que allí se instalarán. Y este parque recién inaugurado cumple con estas directrices. Ubicación del parque La noticia, según informó el Ayuntamiento de Madrid, y tras la comprobación in situ por parte del equipo de ADSLzone, hace referencia a una enorme zona verde que supera los 25.300 metros cuadrados en el ámbito de Joaquín Lorenzo, situado en el barrio de Peñagrande (distrito de Fuencarral-El Pardo). La obra, ejecutada por la Junta de Compensación local y coordinada bajo la estricta supervisión del Área de Obras y Equipamientos del Ayuntamiento de Madrid, destaca por su alto valor estratégico.

El espacio se integra con las zonas ajardinadas colindantes de Miguel Aracil y Cantalejos, dando vida a un parque lineal continuo de un kilómetro de longitud y 72.000 metros cuadrados de superficie total que hace de barrera entre las viviendas de Peñagrande y la autopista M-30. El parque ha sido meticulosamente diseñado para optimizar el terreno, por lo que se ha dividido en tres partes: - Sector Norte: Con un concepto de parque urbano plenamente naturalizado. - Zona Central: Se asienta sobre una vaguada vinculada al antiguo cauce del arroyo de la Veguilla. - Sector Sur: Incorpora una masa forestal compacta de encinar y pinar mediterráneo. Los senderos y las plazas de estancia se han construido utilizando acabados de zahorra y arena para mimetizarse con el entorno. Además, en la zona del antiguo cauce, se ha implementado una franja protectora de grava y se han estabilizado los recorridos peatonales para que no lleguen a ellos los arrastres de tierra en las zonas donde hay mayor pendiente.

Gimnasio y mucho más Más allá de su valor como espacio de paseo y descanso, el nuevo parque se ha concebido como una instalación deportiva abierta y gratuita para la ciudadanía. El diseño incluye áreas específicas de calistenia (estructuras de barras para el entrenamiento con el propio peso corporal), circuitos con equipamientos biosaludables para el mantenimiento físico y mesas de ping-pong. La intervención botánica y técnica destaca con soluciones basadas en la naturaleza para optimizar el mantenimiento del entorno: - Masa vegetal: Se ha ejecutado la plantación de 635 árboles y más de 36.400 arbustos en una superficie ajardinada de 9.207 metros cuadrados. - Pradera natural: Se suman 5.777 metros cuadrados de pradera diseñados para consolidar el suelo y potenciar la biodiversidad. - Infraestructura eficiente: El complejo cuenta con una red automatizada de riego por goteo y un sistema de alumbrado LED de alta eficiencia energética. Además, hay que destacar que el parque destaca por contar con la instalación de un sistema de drenaje urbano sostenible, con la idea clara de hacer una mejor gestión del agua.

Esto se logrará haciendo que, en lugar de dirigir las precipitaciones directamente a la red de alcantarillado saturada, vayan directamente hacia unas cunetas vegetadas que se han construido en la base de los taludes. Estas estructuras captan el agua que no se infiltra de forma directa y la canalizan de manera lenta hacia el antiguo cauce del arroyo.