El FMI destaca la resistencia de Brasil a la crisis energética por la guerra en Irán y prevé un crecimiento del 2,5%

El FMI destaca la resistencia de Brasil a la crisis energética por la guerra en Irán y prevé un crecimiento del 2,5%

La economía de Brasil afronta el encarecimiento global de la energía con una posición más favorable que otros países importadores. Según el FMI , el país cuenta con un sistema financiero sólido, reservas de divisas y un régimen cambiario flexible que ayudan a amortiguar el impacto del contexto geopolítico. El FMI subraya que Brasil se beneficia de su condición de exportador neto de petróleo en plena crisis energética global Brasil amortigua el impacto del petróleo El FMI ha explicado que Brasil se encuentra “relativamente protegido” frente a las subidas mundiales del precio del petróleo derivadas de la guerra en Oriente Próximo. Esta posición responde tanto a su condición de exportador neto de petróleo como a la elevada proporción de electricidad procedente de fuentes renovables .

El organismo señala que el crecimiento económico se ralentizó en 2025 por la aplicación de una política monetaria y una política fiscal más restrictivas. Sin embargo, la actividad comenzó a recuperarse a principios de 2026 y esa mejora se fortalecerá de forma gradual en el medio plazo. Indicador de Brasil Previsión o lectura del FMI Crecimiento a medio plazo de la economía brasileña Alrededor del 2,5% Objetivo de inflación del Banco Central de Brasil 3% Convergencia prevista de la inflación al objetivo Mediados de 2028 Posición energética destacada Exportador neto de petróleo Factor eléctrico favorable Alta proporción de renovables El organismo prevé que la recuperación iniciada a comienzos de 2026 se consolide en los próximos años La inflación repunta por la energía La inflación en Brasil se moderó a comienzos de año, pero volvió a repuntar por el encarecimiento de la energía. El FMI anticipa que los precios crecerán aún más en el corto plazo antes de converger a mediados de 2028 con el objetivo del 3% fijado por el Banco Central de Brasil .

El organismo considera que las políticas públicas, las reservas internacionales y la flexibilidad del tipo de cambio seguirán respaldando el desempeño del país. Aun así, advierte de que los riesgos para el crecimiento están inclinados a la baja por el contexto geopolítico y el endurecimiento de las condiciones financieras. El FMI advierte de que los riesgos para el crecimiento siguen inclinados a la baja por la tensión geopolítica y las condiciones financieras El FMI pide reformas fiscales El Fondo Monetario Internacional ha instado al Gobierno brasileño a avanzar en reformas fiscales para reducir la deuda pública. También ha recomendado ahorrar los beneficios extraordinarios generados por el encarecimiento del petróleo y utilizarlos solo para ayudas “dirigidas y temporales” a los sectores más necesitados.

El organismo sostiene que las reformas estructurales y la agenda de transformación ecológica respaldan las perspectivas de crecimiento a medio plazo. Además, destaca que las nuevas alianzas comerciales establecidas por las autoridades brasileñas pueden reforzar la resiliencia de la economía. El FMI defiende que Brasil aproveche los ingresos extraordinarios del petróleo para reforzar sus cuentas públicas Productividad e inversión El FMI considera que Brasil puede reforzar aún más su crecimiento si mantiene los esfuerzos para mejorar el entorno empresarial, fomentar la competencia y aumentar la participación en el mercado laboral. También apunta a las políticas de descarbonización como una vía para elevar la productividad y atraer inversión.

El organismo concluye que estas medidas contribuirían a un crecimiento más inclusivo, en un momento en el que la economía brasileña combina una posición energética favorable con desafíos fiscales e inflacionarios pendientes.