Ganador del Goya a Mejor director con el que fuera su segundo largometraje, El día de la bestia, el cineasta español Álex de la Iglesia había estrenado el que fuera su primer largometraje, Acción mutante, tres años antes, aunque había contado con la confianza de dos importantes figuras: el futuro ganador del Oscar Pedro Almodóvar y su hermano Agustín Almodóvar habían quedado impresionados con su primer cortometraje Mirindas asesinas y se habían lanzado a la producción de su ópera prima. Para su primera película, ahora considerada una película de culto del cine español, De la Iglesia contó con un reparto encabezado por Antonio Resines, Álex Angulo y Karra Elejalde, quienes ya tenían una trayectoria previa. Asimismo, también fue parte de su elenco el veterano actor de teatro, cine y televisión Fernando Guillén, quien ya entonces era una reputada figura de la industria. Sin embargo, Guillén no había sido la primera opción de Álex de la Iglesia para el Ominoso Orujo, sino el también veterano Alfredo Landa, uno de los actores más queridos del panorama interpretativo español.
Lo que ocurrió es que Landa fue absolutamente tajante con De la Iglesia: no le gustaba su cine y no quería ser parte de la película. Así lo contó el propio Álex de la Iglesia en su visita al programa Late Xou con Marc Giró en 2024, recordando la anécdota sin ningún tipo de rencor: Le pedí trabajar con él con toda la humildad del mundo y me dijo 'Mira, Álex, es que no me gusta tu cine. No quiero salir en una película tuya' Según recordaría De la Iglesia, llegó a insistir enviándole el guion, pero Alfredo Landa, quien entonces no estaba en el momento más alto de su carrera pero estaba a punto de protagonizar la serie de éxito Lleno, por favor, se mantuvo firme. "[Me dijo que] No le hacía gracia y que trabajaría enconadamente en no salir en ninguna de mis películas", contó el director. "Y me parece bien. Que te bajen un poco y te digan: 'No, es que no me gustas tú ni lo que haces'", añadió De la Iglesia, que entre risas recordaba que posteriormente, tras ver la película, Landa le dijo que no se arrepentía: "Efectivamente, hice bien".