Google ha pedido permiso para soltar 32 millones de mosquitos infectados. Lleva años haciéndolo aunque tú no te hayas enterado

Google ha pedido permiso para soltar 32 millones de mosquitos infectados. Lleva años haciéndolo aunque tú no te hayas enterado

Aunque no es el dato que ha convertido a Google en el gigante que es hoy, y pese a que se habla más de su IA que de todo lo demás, la empresa lleva años convirtiéndose en una fábrica de insectos. De la mano de Verily, la rama de ciencias dentro de Alphabet, nos llega otra petición para liberar hasta 32 millones de mosquitos infectados con la bacteria Wolbachia. Tras haber hecho lo propio en 2017 con 20 millones de mosquitos en un barrio de Fresno, ahora quieren repartir 16 millones de mosquitos macho modificados en Florida y otros 16 millones en California. A diferencia de lo que muchos podrían llegar a pensar, esta vez no se trata de mosquitos modificados genéticamente, sino de machos portadores de la citada bacteria.

Los mosquitos de Google Con la intención de acabar con enfermedades transmitidas por los mosquitos como el Zika o la fiebre amarilla, la premisa de este programa es que la bacteria Wolbachia hace que el macho se vuelva estéril y que los huevos no eclosionen. Aunque es la hembra la que pica y transmite enfermedades, cerrarles las puertas a la reproducción parece la clave para que, según Google, se reduzca la presencia de los mosquitos. "Estamos usando una idea que existe desde los años 50. Se llama la Técnica Estéril de Insectos, y ha funcionado con otros tipos de insectos como moscas de la fruta, gusanos y polillas. La idea es sencilla: criar machos estériles y liberarlos en poblaciones de insectos salvajes.

Cuando una hembra salvaje se aparea con un macho estéril, sus huevos no eclosionarán. La población se hace más pequeña con cada generación". Convertido en el animal más letal del planeta para el ser humano, la búsqueda de una solución a las infecciones transmitidas por los mosquitos se ha convertido desde hace años en desafío para la ciencia. El problema aquí es que, pese a utilizar una bacteria natural que está presente en miles de insectos, se desconoce qué impacto puede llegar a tener un experimento así para reducir las enfermedades que transmiten.

En 3DJuegos | Los últimos mosquitos del año son los peores. Por suerte, su kryptonita para frenar las picaduras es una canción de Skrillex