Salir de la famosa "Matrix", enfrentarse al sistema, encontrar los secretos más recónditos que oculta la red. La figura del hacker siempre ha sido una que ha llamado la atención en todo tipo de obras de ciencia ficción. Aunque la representación de estos nunca ha sido la más realista, quién no se ha divertido desvelando secretos en Watchdogs, deshabilitando enemigos en Cyberpunk 2077 o viendo la ya mencionada trilogía de las hermanas Wachowski. Pese a que estos genios de la tecnología tienen su peso en distintas obras, normalmente el acto del hackeo suele realizarse pulsando un botón, o vemos cómo un personaje aporrea un teclado hasta que consigue su objetivo.
Pero, ¿qué pasaría si somos nosotros los que debemos hacer todo el trabajo? Explorar los archivos, eliminar los virus, abrirnos paso por la red, resolver un puzle y adquirir habilidades para sobrepasar las barreras impuestas por las grandes corporaciones. Si eso es algo que te puede llamar la atención, entonces debes conocer 868-BACK. Ponte en la piel de un hacker profesional 868-BACK, creado por Michael Brough, es un roguelike de puzles y estrategia que sirve como continuación de la anterior entrega del autor, 868-HACK.
En este nuevo título nuestro personaje, representado por el emoticono de una carita feliz con un parche, es un hacker legendario retirado del oficio que debe volver a las andadas para enfrentarse de nuevo a las élites que controlan este mundo ficticio. Nuestra misión es abrirnos paso por los servidores hasta llegar a su núcleo y recabar toda la información posible para acabar con nuestros enemigos. La forma de llegar al final de estos servidores es la parte divertida y donde tendremos que pensar detenidamente cada uno de nuestros movimientos pues esto será la diferencia entre seguir vivos o morir. El mapa del juego se representa como un tablero de 6x6.
En cada uno de los niveles nuestros personajes tendrán que encontrar la salida del tablero pero cada vez que hacemos cierto número de movimientos aparecerán las temidas "tareas", las cuales intentarán atacarnos y sacarnos del servidor. Siempre que nosotros nos movemos las tareas también lo harán y apuntar en dirección a ellas hará que nuestro personaje dispare. A medida que avanzamos por los niveles el número de tareas aumentará y será cada vez más difícil salir. Es ahí donde aparecen nuestras habilidades, también conocidas como "programas". 868-BACK no es demasiado benevolente en sus primeras instancias Como suele pasar en los roguelike, cada vez que entramos en un servidor recibimos un programa aleatorio al igual que una pasiva.
A través de créditos que podemos encontrar en algunas casillas del tablero podremos desbloquear nuevos programas que a su vez alertan a las tareas de nuestra presencia, algo que tenemos que tener muy en cuenta a la hora de adquirir estas habilidades. Más de una vez me he encontrado rodeado de infinidad de enemigos por avaricia y creedme que es muy fácil ser eliminado en este tipo de situaciones. La lista de programas que hay en el juego es enorme y varía desde empujar una casilla atrás a las tareas, cambiarnos de lugar con ellas, dejar cortafuegos en su camino o incluso usar el lag a nuestro favor para que los enemigos cambien de posición sin siquiera tener que movernos. Todo esto es prueba y error, hay que experimentar con cada una de estas habilidades para entenderlas bien.
Que nadie se alarme si al probar el juego necesita de cierto tiempo para que su cabeza se adapte a lo que está viendo, yo mismo estuve peleándome con el juego para entender bien sus mecánicas, he usado programas sin tener ni idea de cómo de mal las estaba utilizando y he muerto incontables veces con movimientos de lo más ilógicos. Al fin y al cabo otro de los factores claves de los títulos de este género es intentarlo una y otra vez hasta que todas las piezas encajan. Y si bien es cierto que acaban encajando, 868-BACK no es demasiado benevolente en sus primeras instancias. Esto de hackear no es un trabajo para cualquiera Uno de los problemas que han hecho que mi comprensión del juego haya sido en cierta medida lenta, es la falta de información que recibe el jugador nada más empezar.
Al abrir el juego estamos en una especie de escritorio con varias opciones de las que no sabemos nada, no se nos indica cuál es nuestro objetivo y es muy probable que empieces a jugar sin tener ni idea de cómo funciona el gameplay. Aunque el tutorial es fácil de localizar, entenderlo no es lo más intuitivo. Las explicaciones y los términos utilizados para describir ciertas habilidades o enemigos son extremadamente confusos y hacen uso de lenguaje técnico que, aunque lejos de ser incomprensible, resulta muy tedioso. Esto se agrava si tienes en cuenta que el juego llega con textos en inglés.
Aun así quiero dejar claro que estos problemas no son terribles ni arruinan el juego, sencillamente hacen que el hecho de entrar en su universo y empezar a divertirse con él se vea frenado por algunos momentos frustrantes y muertes en las que me he quedado mirando a la pantalla intentando comprender qué es lo que acababa de ocurrir. Sin embargo una vez te metes de lleno en lo que este ingenioso roguelike tiene que ofrecer tendrás ganas de seguir jugando y adquirir el mayor número de herramientas posibles para hacer temblar a las malvadas corporaciones con tus habilidades de hacker. En 3DJuegos | Creí que ya había jugado a los RPG más raros de la historia. Me faltaba este, y los ha superado a todos En 3DJuegos | Hace 23 años Ubisoft quiso sacar oro de un montón de polvo que casi nadie recordaba.
Y vaya si lo consiguió