MasOrange ha desarrollado una nueva metodología de diseño de radioenlaces. Esto les permite utilizar antenas más pequeñas, ligeras y eficientes sin renunciar a la capacidad ni al alcance de las conexiones inalámbricas. Esta novedad se ha bautizado como BTA por Backhaul Traffic Availability y analiza el tráfico real de la red y las condiciones meteorológicas para evitar sobredimensionar enlaces. Según ha publicado MasOrange en una nota de prensa enviada hace escasos minutos, el avance ha sido validado en entornos reales durante un año y adoptado por ETSI, el organismo europeo de estandarización en telecomunicaciones.
Qué ha hecho MasOrange La compañía ha trabajado durante más de cuatro años en una nueva forma de dimensionar radioenlaces. Esto es, las conexiones inalámbricas que unen puntos de una red móvil mediante ondas de radio. Como sabemos, estos son esenciales para llevar tráfico desde estaciones base hasta el núcleo de red cuando no hay fibra. También son claves cuando se necesita una solución de respaldo o cuando hay despliegues temporales en eventos o emergencias.
El problema es que, hasta ahora, el diseño de muchos radioenlaces se apoyaba en criterios conservadores. Esto pasaba por antenas de mayor diámetro, más margen frente a lluvia o degradaciones de señal y más capacidad reservada para picos de tráfico. Ese enfoque más conservador terminaba, muchas veces, en instalaciones sobredimensionadas. La propuesta de la operadora naranja cambia el enfoque y deja de mirar únicamente la capacidad máxima teórica.
Ahora se analiza la disponibilidad real del tráfico que necesita transportar la red móvil. Para que lo entendamos, se dimensiona el enlace en función del tráfico necesario en condiciones reales. Qué es BTA y por qué importa BTA significa Backhaul Traffic Availability. El organismo europeo de estandarización en telecomunicaciones define este indicador como “una métrica basada en la naturaleza estadística del tráfico de la red de acceso radio y en el comportamiento de la capacidad del enlace ante fenómenos de propagación, como la atenuación por lluvia”.
La documentación oficial explica que esto permite cambiar la planificación tradicional basada en CIR y PIR, incorporando un tercer punto de control con BTA. También explica que “la metodología puede permitir enlaces más largos o diseños más eficientes sin cambiar el uso del espectro ni exigir nuevas funciones en los equipos de microondas o milimétricas”. Qué beneficios promete - Antenas más pequeñas: el menor diámetro en instalaciones de radioenlace reduce la carga sobre torres, postes y azoteas. - Menor peso: el equipamiento más ligero facilita instalaciones más sencillas y menos exigentes desde el punto de vista estructural. - Menos consumo energético: un diseño más ajustado al tráfico real puede reducir el gasto energético de la red. - Menos sobredimensionamiento: planificar con datos reales de tráfico y clima permite usar los recursos de forma más eficiente. - Mejor uso del espectro: al evitar capacidad bloqueada innecesariamente, queda más margen para otros enlaces o servicios. - Menor coste de despliegue: menos obra, menos equipo y menor carga operativa pueden traducirse en ahorros para los operadores. En resumen, la innovación de MasOrange es técnica, pero puede tener consecuencias muy prácticas.
Si los radioenlaces se diseñan con datos más realistas, los operadores pueden usar antenas más pequeñas, reducir peso en emplazamientos, ahorrar energía y bajar los costes sin sacrificar la capacidad.