China combate la obesidad en las universidades con programas de acondicionamiento físico

China combate la obesidad en las universidades con programas de acondicionamiento físico

Cada vez más universidades están ofreciendo cursos de control de peso con el objetivo de ayudar a los estudiantes chinos a mejorar su condición física y fomentar hábitos de vida más saludables. La más reciente en sumarse a esta tendencia es la Universidad de Jiangnan, ubicada en la provincia de Jiangsu, en el este de China. A principios de abril, la institución implementó un plan de fortalecimiento de la salud para sus estudiantes que incluye cursos obligatorios de control de peso para quienes tengan un índice de masa corporal superior a 28, así como programas de acondicionamiento físico. Asimismo, el centro educativo sumó carreras de 2.000 y 2.400 metros para mujeres y hombres, respectivamente, como parte de las evaluaciones de educación física.

Por su parte, la Universidad Agrícola de China ha desarrollado con éxito un programa de control de peso durante los últimos tres años y medio. Desde su lanzamiento en 2022, la iniciativa denominada “Reducción de la obesidad y mejora de la salud” ha atraído a 707 alumnos a lo largo de ocho semestres, según informó Wu Min, subdirectora del Departamento de Educación Física de la institución. El curso de 16 semanas de duración, comienza con una evaluación integral del estado de salud de los participantes. Posteriormente, los estudiantes reciben formación teórica sobre la obesidad, los criterios de diagnóstico, sus causas, riesgos asociados y estrategias nutricionales para disminuir la grasa corporal de manera saludable.

Durante la fase intensiva de dos meses, los alumnos asisten a clases tres veces por semana. Cada jornada, de 90 minutos, combina ejercicios de fuerza y entrenamientos aeróbicos. Fuera del aula, los estudiantes deben realizar entre dos y tres sesiones semanales adicionales de cardio, con una duración mínima de 40 minutos cada una. Tras concluir esta etapa, continúan durante cuatro semanas con un plan de actividad física y control nutricional antes de someterse a una evaluación final.

Los resultados de la iniciativa han sido auspiciosos. En el semestre de primavera de 2025, los participantes registraron una pérdida de peso promedio de 6,09 kilogramos, de los cuales 5,08 correspondieron a grasa corporal. Al mismo tiempo, bajaron su porcentaje de grasa en 3,08 % y mejoraron significativamente su desempeño en las pruebas de aptitud física. Los datos del semestre de otoño también fueron alentadores.

Los estudiantes redujeron en promedio 5,34 kilogramos de peso y 4,23 kilogramos de grasa corporal, mientras que su porcentaje de grasa se redujo en 2,33 %. Para muchos alumnos el mayor beneficio no radica únicamente en los kilos perdidos, sino en la adopción de hábitos saludables que pueden mantener a largo plazo.