La historia de la nueva película de El Señor de los Anillos ya se contó hace 16 años con 3.000 euros, y la puedes ver gratis. The Hunt for Gollum

La historia de la nueva película de El Señor de los Anillos ya se contó hace 16 años con 3.000 euros, y la puedes ver gratis. The Hunt for Gollum

El tiempo vuela. Hace apenas unos años, muchos todavía no dábamos crédito a la idea de Warner Bros. de volver a mover los engranajes de la fábrica de El Señor de los Anillos con la que sería su primera película de animación japonesa. Ahora, dos años después de aquella La Guerra de los Rohirrim, los estadounidenses quieren que volvamos a la Tierra Media por todo lo alto con la primera cinta de acción real del universo de Tolkien en la década de 2020, pero tiene truco: hace más de quince años que ya se contó la historia de La Caza de Gollum. Porque, aunque el nuevo proyecto dirigido por Andy Serkis —quien también repetirá como Gollum/Smeagol en la cinta— parece orientarse hacia una adaptación lo más fiel posible a los apéndices de Tolkien y La Comunidad del Anillo, lo cierto es que esta pequeña anécdota situada entre El Hobbit y la trilogía de El Señor de los Anillos ya llegó al cine en 2009, cuando un grupo de fans enamorados de la obra de Peter Jackson decidió poner su granito de arena en el universo de Tolkien.

Un mediometraje llamado The Hunt for Golum, con la misma filosofía artesanal y tradicional de las adaptaciones del neozelandés, no solo compartía título con el futuro proyecto cinematográfico de gran presupuesto, sino también su premisa básica: la odisea de Aragorn para localizar a Gollum antes de que pudiera revelar información crítica sobre el Anillo Único a Sauron. Aragorn, Gandalf y un prólogo de La Comunidad del Anillo Tanto The Hunt for Gollum como La Caza de Gollum —esta última siendo la versión cinematográfica de Serkis, para diferenciarlas— se apoyan en los textos del propio Tolkien, concretamente en los apéndices de El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo. Allí se menciona de forma resumida cómo Aragorn, con la ayuda de Gandalf en distintos momentos, rastrea a Gollum por diversas regiones de la Tierra Media durante años. Es un episodio apenas esbozado en la obra original, pero lo suficientemente sugerente como para que generaciones de lectores imaginaran lo que había entre líneas.

Esa "zona gris" narrativa fue precisamente lo que permitió a Chris Bouchard, director de este proyecto, aportar su granito de arena. Como el material original era escaso para adaptar, pues Tolkien apenas cita lo siguiente: "Gandalf y Aragorn renuevan su búsqueda de Gollum a intervalos durante los siguientes ocho años, buscando en los valles de Anduin, Mirkwood y Rhovanion hasta los confines de Mordor. En algún momento durante estos años, el propio Gollum se aventuró en Mordor y fue capturado". Por ello, hay detalles añadidos en favor de la continuidad o de la lógica del autor original, pero que responden a preguntas que jamás nos habíamos hecho, como la relación entre Gandalf y Aragorn, el conocimiento de este último sobre la existencia de Gollum y el Anillo; o la importancia que el atormentado mediano tendría en el año 3018 de la Tercera Edad, momento en el que Gandalf llega a Hobbiton para el cumpleaños de Bilbo.

De hecho, y como hay muchas "zonas grises" en el Legendarium, Warhorse Studios podría aprovechar para llevar su RPG de El Señor de los Anillos a la tierra de Arnor, sin necesidad de tropezar con el lore. Una producción de 3.000 libras de presupuesto que no pudo ver beneficios Con esto en mente, Bouchard, británico y apasionado del cine desde pequeño, quien ya había trabajado en un mediometraje previo, Star Wars: Revelations, se puso manos a la obra para aportar su visión al universo de Tolkien. De hecho, ya en aquel proyecto de Star Wars, lanzado el mismo año que La venganza de los Sith, podían verse las ambiciones narrativas del director y el tono serio de su obra. Revelations narró en 47 minutos y con un presupuesto de 20.000 libras la caída del Templo Jedi y el nacimiento de la Rebelión en Coruscant, quedando incluso descalificada de los premios anuales de LucasArts por su duración y su tono excesivamente adulto.

No obstante, para The Hunt for Gollum, el presupuesto fue mínimo, aunque la pasión estaba por las nubes. Apenas unos miles de libras y un equipo formado por voluntarios —tanto amigos de Bouchard como fans de Tolkien y de las películas de Jackson— para afrontar una tarea que parecía imposible: recrear la estética de la trilogía de Peter Jackson sin contar con ninguno de sus recursos. Aun así, tal fue el cariño con el que estaban tratando la obra de Tolkien y el ruido que comenzaron a generar en los foros de aquel añejo Internet, que la universidad Futureworks de Manchester se ofreció a ayudar al equipo con la grabación de la banda sonora y la mezcla de sonido. Y es que, más allá de sus limitaciones evidentes, el proyecto destacaba por su ambición y por su respeto casi reverencial al imaginario visual creado por Jackson.

Con una duración final de 38 minutos —19 menos que su producción previa—, el equipo decidió quedarse en Reino Unido, lejos de los gigantescos paisajes de Nueva Zelanda. Gales y varias zonas del sur británico sirvieron para recrear exteriores tan importantes como Bree o Rivendell, incluyendo secuencias entre Aragorn y Gandalf en la posada, así como encuentros con Arwen. Sin embargo, lo más importante para Bouchard era que The Hunt for Gollum sirviera como puente entre la trilogía cinematográfica y el cine fan. Así, Aragorn, Gandalf y Arwen aparecían reinterpretados con una fidelidad estética que buscaba emular la imagen ya consolidada por las películas de los 2000.

El propio Bouchard llegó a mencionar cómo "la apariencia individual de los personajes de Peter Jackson fue una gran inspiración”, destacando cómo detalles del vestuario, las armas o ciertos añadidos visuales eran tan esenciales para dar credibilidad a la obra como la propia historia. Aragorn fumando en El Póney Pisador, el petate de montaraz con el arco colgado al hombro o las prótesis artesanales de látex para los orcos ayudaban a dar peso real a un mediometraje que nunca pudo —ni puede— ofrecer beneficios económicos debido a los derechos cinematográficos de la licencia. Aunque The Hunt for Gollum atrajo más de 10 millones de personas en su debit como parte del Sci-Fi London Festival de 2009, no es un producto oficial, por lo que jamás pudo ver un euro de esta producción. Aun así, el propio Bouchard confirmó que la cinta nunca supondrá un problema legal pues acordó con la propia Tolkien Enterprises y New Line Cinema que mientras se ofreciera sin ánimo de lucro a los fans, en plataformas de vídeo o streaming, no incurriría en ningún problema legal, y así fue. "Tenemos que tener cuidado de no faltarle el respeto a su propiedad de la propiedad intelectual.

Ellos nos apoyan y apoyan la forma en que los fans desean expresar su entusiasmo", citó Bouchard para la BBC. Lo interesante de todo este contexto es que, de algún modo, el nuevo proyecto cinematográfico anunciado ahora parece caminar sobre terreno ya explorado por el trabajo de Bouchard y su equipo. La diferencia, por supuesto, es la escala: donde antes había cientos de voluntarios y presupuestos mínimo, ahora hablamos de una producción respaldada por un estudio titánico. Sin embargo, cuando vayamos a ver La Caza de Gollum, que se estrenará en diciembre de 2027, debemos hacerlo recordando lo que el amor de unos fans por la obra de Tolkien consiguió hace más de diez años.

Eso sí, no podremos "hacer boca" con el RPG de ESDLA antes mencionado, pues aunque los padres de Kingdom Come: Deliverance 2 han dicho que confiemos en ellos y en su amor por Tolkien, el juego no apunta a llegar hasta finales de la década. En 3DJuegos | Aragorn se enfrentó a Sauron, pero ni eso ni otras 1300 horas de metraje de El Señor de los anillos vas a poder verlo nunca En 3DJuegos | A la Generación Z no podría importarle menos El Señor de los Anillos. La culpa es del satisficing En 3DJuegos | ¿Crees que Los Anillos de Poder no puede adaptar peor a Tolkien? Pues atento a los planes de la temporada 3