Durante unas horas, los Spurs de San Antonio y los Knicks de Nueva York realizaron prácticas el martes en una cancha que tenía pintado el logo de las Finales de la NBA en el círculo central. Hicieron entrevistas con el logo como telón de fondo. Vieron menciones a las Finales prácticamente por todas partes. Podría haber parecido normal.
No lo era. - También te puede interesar: Auxiliadora Lacayo y Andrea Castillo, dos generaciones que impulsan el atletismo nicaragüense Este escenario —las Finales de la NBA— es algo nuevo para casi todos los integrantes de las plantillas de Spurs y Knicks, lo que significa que muy pocos jugadores de cualquiera de los dos equipos pueden tener una idea real de cómo se sentirá el momento la noche del miércoles, cuando comience en San Antonio la serie número 80 por el título en la historia de la liga. Tienen dos cosas importantes en común: va a ser algo nuevo, y a todos les tomó una eternidad llegar hasta aquí. “Enamorarme del baloncesto ocurrió muy temprano en mi vida”, comentó la estrella de San Antonio Victor Wembanyama. “Quiero decir, tengo fotos mías con un balón de baloncesto a una edad en la que ni siquiera era lo suficientemente grande como para tener recuerdos”. Sin duda, se crearán más recuerdos en los próximos cuatro a siete partidos. Los Spurs buscan su sexto título y el primero desde 2014; los Knicks van por su tercer título y el primero desde 1973.
Es un duelo que podría haberse ideado en salas de juntas: Nueva York es la capital del mundo, los Knicks son una marca icónica; los Spurs son una franquicia con campeonatos comprobados y su mejor jugador resulta ser un francés de 2,24 metros que ya cuenta con un enorme seguimiento global.