El jonronero matancero murió como consecuencia de una penosa enfermedad que lo había mantenido alejado de sus funciones como entrenador de los Cocodrilos de Matanzas. El Comisionado Nacional de Béisbol, Juan Pérez, comentó que Junco resulta un pelotero de obligatoria mención cuando se habla de los jonroneros en los torneos beisboleros del mayor archipiélago caribeño. Perdimos un hombre que lo dio todo por y para el deporte cubano, constituyendo un ejemplo de abnegación para sus compañeros y las futuras generaciones de beisbolistas, aseveró el federativo. La gloria del béisbol cubano Fernando Sánchez expresó que en la jornada despidieron un gran hermano que dejó una marca imborrable dentro del béisbol de la isla caribeña.
En 18 Campeonatos Nacionales, Lázaro Junco conectó 405 cuadrangulares, ganándose el sobrenombre de Papá Jonrón; además, dejó un promedio ofensivo (AVG) de 284 y de embasado (OBP) de 360. La ceremonia de despedida contó con la presencia del presidente del Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación, Osvaldo Vento, y el primer secretario del Partido Comunista de Cuba en el territorio, Marino Sabines, así como glorias deportivas y aficionados. ool/gcs