Prime Video estrena el día 5 de junio una película que fue un pelotazo en la taquilla con una recaudación de más de 400 millones de dólares. Es un film que no ha entusiasmado a los periodistas, pero que ha encantado al público. Y al final, la opinión de los espectadores es lo que acaba importando. Cada vez que se estrena una película como La asistenta, el mundo del cine se estremece.
Hollywood no es un entorno muy abierto a lo sexual. En realidad, la cultura mojigata norteamericana suele evitar que este tipo de producciones vean la luz de forma habitual. Pero la actriz Sydney Sweeney vive un periodo de gracia y la literatura femenina en la que se basan muchas películas está muy de moda. La combinación da como resultado un auténtico éxito.
De la literatura subida de tono al cine Llevamos varios años viendo cómo la literatura ha tenido grandes éxitos en novelas que están dotadas de grandes historias, pero donde también se introducen elementos sensuales. Son los libros de romance de una nueva era, donde las historias alcanzan niveles de calidad que llegan a sorprender. Por eso no sorprende que haya libros que dan el salto al cine. En el caso de La asistenta, el libro original es una obra de Rebecca Sonnenshine.
La autora publicó el libro en el año 2022 y después lanzó dos secuelas. La segunda novela también tendrá adaptación cinematográfica, así que se puede comprobar que la franquicia sigue adelante. En parte, es lógico, dado que la recaudación de la primera película fue explosiva. El presupuesto de la película fue de solo 35 millones de dólares y la recaudación se elevó hasta 401,7 millones.
Con esas cifras, era obvio que la secuela no tardaría en ser confirmada. ¿De qué trata La asistenta? Entrando en materia, te podemos decir que es un thriller psicológico erótico tal y como está denominado oficialmente. Eso significa que hay tres cosas: misterio, tensión y sexo. A la hora de la verdad, la película se podría definir como un intenso enfrentamiento de miradas entre las dos protagonistas: Sydney Sweeney y Amanda Seyfried.
No obstante, sería injusto dejar de lado que, alrededor de las tiranteces entre las dos actrices, hay mucho más. La historia comienza presentándonos a Millie Calloway, una joven que está en libertad condicional y que, durante el proceso, es contratada como asistenta. De repente, su suerte cambia de forma extrema y pasa a vivir dentro de la gran casa de una familia adinerada de Long Island. Allí comparte espacio con Nina Winchester, una mujer poderosa y millonaria, su marido Andrew y su hija.
La única particularidad es que la puerta del dormitorio donde va a dormir Millie se puede cerrar con llave desde el exterior. Un factor curioso y preocupante, pero que no la aleja de aceptar el trabajo, el cual necesita para no volver a prisión. Su día a día no tardará en verse alterado por distintos factores, tanto por la relación con Andrew, el marido de su jefa, como por los terribles secretos que esconde Nina. Batalla entre Sydney Sweeney y Amanda Seyfried El duelo que se vive durante toda la película entre Sydney Sweeney y Amanda Seyfried es una buena representación de la lucha entre dos generaciones de grandes actrices.
Sweeney está en lo más alto de la ola y la surfea con habilidad, alejándose de los estereotipos de la era actual y abrazando una actitud desenfadada. Por su lado, Seyfried triunfó años atrás y fue un símbolo del cine que todavía sigue brillando mucho. El encuentro entre las dos provoca que salten chispas. Durante la película hay una gran cantidad de escenas donde todo se basa en esas miradas que dicen más de lo que podrían expresar unas pocas palabras.
Las dos actrices tienen que utilizar todo su talento para que su expresividad fluya a través de sus ojos y de sus expresiones. Son dos intérpretes que tienen gran habilidad y, ante todo, Sydney Sweeney utiliza esta oportunidad para demostrar que es mucho más de lo que piensan algunas personas. No obstante, no hay que dejar de lado que la película también tiene erotismo y sexo, algo que ya parece que se encuentra ligado a la carrera televisiva y cinematográfica de Sydney Sweeney. Más allá de lo que se pueda pensar, La asistenta es una película que sabe meterse en el bolsillo a su público objetivo y que arrastra al resto de espectadores sin ningún tipo de inconveniente.
Un thriller que no deja indiferente El director de La asistenta es Paul Feig, un cineasta que juega contra el encasillamiento. El director tiene en su historial películas de gran éxito como La boda de mi mejor amiga o Las Cazafantasmas, la versión femenina del año 2016. Pone su habilidad con la cámara a disposición de cualquier género y estilo para que la audiencia pueda disfrutar con films donde hay misterio y diversión. @diamondfilmses ¡Todos hablan de ella! No te pierdas LaAsistenta, ya disponible en cines. @400 Butacas #SydneySweeney #AmandaSeyfried #BrandonSklenar #MicheleMorrone En La asistenta eleva el nivel de emoción y, aunque la historia no deja de ser bastante sencilla, logra llevar su nivel de tensión a una posición realmente elevada.
Eso hará que, después de las introducciones de rigor, no tardemos en comenzar a sufrir por la situación en la que se encuentran los personajes. Todo mejora aún más en el momento en el que confirmamos que los secretos están a la orden del día y que no hay ningún personaje que se salve de tenerlos.