Compartir el salario siempre ha sido un tema tabú en nuestro país, y las empresas no estaban obligadas a compartir esta información, más allá de casos puntuales. Lo que provocaba una cierta opacidad en el entorno profesional. A partir del lunes todo debería cambiar drásticamente. España se enfrenta durante los próximos días a uno de sus grandes cambios en el entorno profesional.
Durante años, los salarios siempre han sido uno de los temas que han generado un cierto rechazo a la hora de compartir las cifras en público. Una situación que provocaba que las negociaciones y los incrementos salariales se realizaran en privado, sin ponerlo en conocimiento del resto de los compañeros. Ahora todo podría cambiar. La Directiva de Transparencia Retributiva impulsada por la Unión Europea obliga a todos los países de la UE a incorporar una ley de transparencia salarial que permita acabar con esta situación.
Una vez entre en vigor, podrás saber lo que cobra un compañero que tenga una formación similar a la tuya y desempeñe un rol idéntico. La duda ahora es si España llegará a tiempo para implementarla, puesto que como te explicábamos el pasado mes de marzo, el Ejecutivo iba con retraso en la redacción de la orden. Las diferencias injustificadas ya no tendrán lugar Actualmente, la brecha que se permite la ley es de un 25% para profesionales que reúnen las mismas certificaciones y tienen la misma experiencia. A partir del lunes, únicamente se aceptará una diferencia de un 5% y, además, deberá estar justificada.
Esto obliga a las empresas a revisar su política salarial y las personas que tienen en nómina. Puesto que, en el momento en el que se detecte una brecha superior, se deberá igualar. Así queda latente en la directiva 2023 / 970, como se conoce a esta norma. Las empresas tendrán la obligación de revisar todos los salarios.
Y, además, de atender la demanda de información de cualquier trabajador sobre su sueldo en comparación con los que reciben sus compañeros. En el caso de que se niegue la equiparación salarial, los criterios deberán ser objetivos, neutros y comunicados por escrito. Otro cambio muy importante afecta a las ofertas de empleo. Las organizaciones tendrán la obligación de informar de la banda salarial de cada puesto que publican.
Hasta ahora, esta información se ocultaba y se definía una vez se le preguntaba al candidato cuánto cobraba en su puesto anterior, algo que ahora pasa a estar prohibido. España no llegará a tiempo Como ya hemos explicado, la norma llega desde la Unión Europea, que exige a los Gobiernos de los países miembros que tengan formuladas las directivas que permitan implementar este cambio desde el próximo lunes. Sin embargo, el Ejecutivo incumplirá con las órdenes europeas y no llegará a tiempo, pese a que está calificado de “urgente”. Según la información publicada por elEconomista, fuentes del Ejecutivo afirman que todavía quedan varias semanas hasta que el borrador esté cerrado y se pueda presentar a la patronal y a los distintos sindicatos, con los que se deberá debatir la medida.
De momento, por lo tanto deberemos permanecer atentos para saber cuándo la medida llega al Consejo de Ministros y se hace oficial. Un escenario que presupone un cambio clave en materia laboral sin precedentes en nuestro país, que obligará a las empresas a articular una serie de medidas con el objetivo de respetar la ley y ser capaces de ofrecer al trabajador las garantías en materia de transparencia que se exigen.