Borrar la inteligencia artificial por defecto de tu ordenador ya es posible: la nueva actualización que lo cambia todo

Borrar la inteligencia artificial por defecto de tu ordenador ya es posible: la nueva actualización que lo cambia todo

Cuidar el rendimiento de nuestro PC habitualmente pasa por hacer una buena gestión del espacio que tenemos en el disco duro, eliminando cualquier software de relleno instalado por defecto. Por suerte, esto será mucho más fácil tras confirmarse que Microsoft habilitará la opción de desinstalar sus herramientas de inteligencia artificial de forma obligatoria. La llegada a nivel masivo de la IA a los sistemas de escritorio está generando un intenso debate sobre la gestión del espacio que ahora tienen que hacer los ordenadores. Durante los últimos meses, hemos visto cómo Google se ha llevado 4 GB de cada ordenador con Chrome instalado, o incluso cómo las actualizaciones automáticas han introducido algoritmos y arquitecturas complejas en el núcleo de los sistemas operativos, especialmente en los equipos de nueva generación diseñados para albergar estas tareas de computación avanzada.

Además, hay que tener en cuenta que mantener componentes de inteligencia artificial permanentemente cargados en segundo plano degrada la eficiencia energética en portátiles y resta ancho de banda de procesamiento para tareas críticas de desarrollo o diseño. Es por eso que, si se le da al usuario la posibilidad de gestionar mejor el espacio, será posible prolongar la vida útil y el rendimiento real de la máquina. Nuevo menú oculto Este cambio se ha confirmado gracias a la investigación que ha llevado a cabo el portal especializado Pureinfotech. Los analistas de seguridad y software detectaron una herramienta nueva en los registros de desarrollo de la última compilación experimental de Microsoft, concretamente en la Windows 11 Insider Build 26300.8553.

Esta versión de pruebas introduce en la aplicación de Configuración una sección dedicada exclusivamente a la monitorización y gestión de los componentes de inteligencia artificial locales. El nuevo panel de control ha sido diseñado minuciosamente para aportar una transparencia absoluta al usuario, un área donde la compañía de Redmond había recibido duras críticas por parte de los expertos. De este modo, la interfaz desglosa datos críticos de cada modelo local como el desarrollador que lo firma, el número de versión, la fecha exacta de su instalación en el sistema, el peso real en disco y el porcentaje de uso total de los recursos informáticos. Sin embargo, lo realmente importante es que ahora aparece un botón que permite desinstalar la IA.

Qué modelos puedes desactivar Esta actualización de software afecta de manera directa a los denominados Copilot+ PCs, los ordenadores equipados con unidades de procesamiento neural (NPU) diseñados específicamente para ejecutar cargas de trabajo de inteligencia artificial de forma nativa sin conectarse a internet. Eso sí, hay que mencionar que la compañía ha implementado esta posibilidad de borrado con ciertas limitaciones técnicas en esta fase temprana de desarrollo: - Desinstalación limitada: Actualmente, el único modelo que el sistema operativo permite desinstalar de forma efectiva es Phi Silica. - El motor local: Phi Silica es el modelo de lenguaje pequeño o SLM integrado nativamente por Microsoft en Windows 11 para gestionar las funciones automáticas del dispositivo de forma local. - Dependencias del sistema: Los analistas aún no han podido constatar si la tecnológica permitirá en el futuro borrar el resto de los componentes de IA o si algunos permanecerán bloqueados debido a dependencias críticas del código del sistema operativo. Otras mejoras Más allá de la gestión de la inteligencia artificial, la compilación 26300.8553 introduce parches de rendimiento y cambios en la interfaz de usuario que mejoran la experiencia general del sistema. Entre las novedades técnicas se incluyen más funciones de personalización para el menú de Inicio, mejoras en el motor de búsqueda interno mediante coincidencias de subcadenas y soporte para gestos táctiles de deslizamiento para invocar la barra de tareas cuando esta se encuentra anclada en posiciones alternativas de la pantalla.