El Ejecutivo de Luiz Inácio Lula da Silva considera la medida una acción proteccionista y estudia responder con mecanismos de reciprocidad. El enfrentamiento comercial entre Brasil y EEUU suma un nuevo capítulo tras la publicación de las conclusiones preliminares de una investigación de la Oficina del Representante Comercial estadounidense (USTR), que cuestiona los controles de decenas de países sobre productos elaborados mediante trabajo forzado. Brasil denuncia una medida proteccionista de Washington El Gobierno brasileño manifestó su “profundo desacuerdo” con la investigación realizada por la USTR en el marco de la Sección 301 de la legislación comercial estadounidense. Según el comunicado difundido por Brasilia, resulta “lamentable” que una cuestión tan relevante como la lucha contra el trabajo forzado sea utilizada para justificar medidas comerciales unilaterales.
Además, el Ejecutivo de Lula calificó de “absurdo” vincular la competitividad de la economía brasileña con el uso de insumos obtenidos mediante prácticas que vulneran los derechos humanos. Brasil considera que las conclusiones de EEUU utilizan la cuestión del trabajo forzado como argumento para introducir nuevas barreras comerciales La investigación estadounidense concluyó el pasado 2 de junio que 59 países y la Unión Europea no han aplicado controles suficientes para impedir la importación de mercancías producidas mediante trabajo forzado. Nuevos aranceles sobre las exportaciones brasileñas Como consecuencia de esas conclusiones, la administración estadounidense ha propuesto imponer un arancel adicional del 12,5% sobre los productos procedentes de los países afectados. En el caso de Brasil , este gravamen se añadiría a otro arancel del 25% planteado previamente por Washington al considerar que determinados productos brasileños compiten de forma desleal con la industria estadounidense.
Medida propuesta por EEUU Impacto sobre Brasil Arancel adicional por investigación sobre trabajo forzado 12,5% Arancel previo por supuesta competencia desleal 25% Total potencial acumulado 37,5% La posibilidad de acumular ambos gravámenes incrementa la preocupación del Gobierno brasileño por las consecuencias que podría tener sobre sus exportaciones al mercado estadounidense. Los productos brasileños podrían enfrentarse a una carga arancelaria acumulada del 37,5% si prosperan todas las medidas planteadas por Washington Brasil estudia responder con la Ley de Reciprocidad Ante este escenario, el Ejecutivo brasileño ha advertido de que utilizará los instrumentos previstos en la denominada Ley de Reciprocidad para reaccionar frente a lo que considera situaciones de injusticia comercial. Aunque no ha detallado qué medidas concretas adoptará, el Gobierno ha dejado claro que evaluará mecanismos de respuesta compatibles con su marco legal y con las normas internacionales de comercio. La tensión llega en un momento especialmente sensible para las relaciones comerciales entre ambos países, marcadas por crecientes disputas sobre aranceles y acceso a mercados.
El Gobierno reivindica su lucha contra el trabajo esclavo Brasil también ha aprovechado su respuesta para defender su historial en la lucha contra el trabajo forzado. El comunicado recuerda que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) reconoce desde hace décadas al país como una referencia internacional en la detección y combate del trabajo esclavo, gracias a sistemas de inspección, sanción y coordinación institucional. Brasil sostiene que la OIT considera al país un referente internacional en la lucha contra el trabajo forzado y el trabajo esclavo La administración de Lula sostiene que su trayectoria en esta materia contradice las conclusiones preliminares de la investigación estadounidense y refuerza su posición frente a las medidas comerciales anunciadas por Washington. La disputa amenaza con añadir nuevas tensiones a las relaciones económicas entre las dos mayores economías del continente americano en un contexto de creciente proteccionismo global.