El BCE se encamina a otro ajuste de tipos pese al freno económico

El BCE se encamina a otro ajuste de tipos pese al freno económico

El Banco Central Europeo (BCE) se prepara para elevar su tipo de depósito al 2,25% el 11 de junio, según un sondeo de Reuters entre economistas, que también anticipa una segunda subida en septiembre ante la persistencia de las presiones inflacionarias. La inflación general de la zona euro alcanzó 3,2% en mayo, mientras que la subyacente —que excluye energía y alimentos— repuntó a 2,5%, señal de que el choque energético derivado de la guerra en Irán continúa trasladándose a los precios. La prolongada obstrucción del estrecho de Ormuz, un corredor clave para el suministro global de crudo, mantiene elevada la prima energética. Actividad en desaceleración Los indicadores recientes, incluidos los PMI y datos oficiales, apuntan a una pérdida de impulso económico en la eurozona.

La mayoría de los responsables monetarios ha sugerido que la subida de junio es prácticamente inevitable, incluso si se produjera un avance diplomático en Medio Oriente. Economistas consultados señalan que, pese al deterioro de la actividad, el BCE busca evitar repetir errores de subestimación inflacionaria. El endurecimiento adicional, sin embargo, se enfrenta a un entorno de mercado laboral más débil y tasas ya superiores a las aplicadas durante el repunte inflacionario de 2022. Más leídas Tasa de Cambio BCV 03 de junio de 2026: 558,6436 Bs/USD (+0,12%) Caracas formaliza contratación de Hogan Lovells en el arranque de su reestructuración de deuda Ligero rebote del riesgo país de Venezuela en mayo Expectativas de política monetaria En el sondeo realizado entre el 29 de mayo y el 3 de junio, 74 de 80 economistas —más del 90%— previeron un aumento de 25 puntos básicos en junio.

Más del 60% anticipa un segundo ajuste en septiembre, en línea con los precios de mercado. Analistas como Bas van Geffen, de Rabobank, sostienen que el BCE prioriza la credibilidad antiinflacionaria. Otros, como Dean Turner, de UBS Global Wealth Management, interpretan el movimiento como un ejercicio de gestión de riesgos, más que como un intento deliberado de enfriar la economía. Con los futuros del Brent cerca de un 40% por encima de los niveles previos a la guerra, el sondeo prevé que la inflación promedie 3,3% por trimestre en lo que resta de 2026 y 2,9% en 2027, cuarta revisión al alza consecutiva.

El crecimiento esperado para 2026 se redujo a 0,7%, la tercera rebaja desde marzo y la proyección más débil desde 2023. Dos tercios de los economistas consultados consideran alto el riesgo de estanflación, combinación de bajo crecimiento e inflación elevada, una visión que contrasta con la expresada por la presidenta del BCE, Christine Lagarde. Con información de Reuters