Marcus Rashford sigue pendiente de resolver su futuro mientras se encuentra concentrado con la selección inglesa en Florida (Estados Unidos). El delantero mantiene su deseo de continuar en el FC Barcelona, aunque a día de hoy todavía está ralentizando sus movimientos y mantiene como buena la conversación que Hansi Flick sostuvo con el extremo inglés al final de temporada en la que le daba opciones de continuar en el Barça. Según ha podido saber este medio a través de fuentes cercanas al futbolista, hasta este momento el Barça no ha trasladado ninguna propuesta firme al Manchester United, como se está asegurando en Inglaterra. El Barça dispone de margen este mes de junio -hasta el día 30 aunque otras fuentes apuntan el tope hasta el día 10- para comunicar al club inglés si ejecuta la opción de 30 millones de euros.
La intención es negociar esta cantidad o explorar una nueva cesión. Aún así, las mismas fuentes aseguran que no tienen constancia de ninguna oferta de 15 millones de euros presentada por el Barça al Manchester United para hacerse con los servicios del jugador, ni tampoco que haya sido rechazada. El club catalán mantiene, de todas formas, la posibilidad de negociar por el futbolista, pero por ahora no se ha producido ninguna comunicación en ese sentido. Rashford, por su parte, desearía conocer su futuro antes del inicio del Mundial para afrontar la cita internacional con mayor tranquilidad.
El atacante, autor de 14 goles y 12 asistencias este curso, sigue teniendo como prioridad regresar al Barça, un destino que continúa situando por delante de cualquier otra alternativa. Mientras tanto, el Manchester United espera una respuesta definitiva y no esconde cierto malestar por la falta de avances en la operación. El club inglés es consciente del interés del jugador por seguir en Barcelona, aunque también sabe que existe mercado para él. De hecho, Rashford dispone de propuestas procedentes de la Premier League.
Entre los clubs interesados figuran Aston Villa y Tottenham, entidades que estarían en disposición de satisfacer las pretensiones económicas del Manchester United de 30 millones de euros. Sin embargo, la voluntad del futbolista sigue siendo clara: su prioridad absoluta es vestir la camiseta azulgrana la próxima temporada.