El presidente de Laos, Thongloun Sisoulith, llegó el 2 de junio a Hangzhou, capital de la provincia oriental de Zhejiang, para iniciar una visita de Estado de cinco días a China. Entre los principales proyectos de cooperación entre ambos países se destaca el Ferrocarril China-Laos, el cual no solo se ha convertido en un importante canal para el transporte transfronterizo de mercancías, sino que también ha cambiado por completo la forma de viajar de los laosianos. Con una longitud de 1.035 kilómetros, la línea férrea conecta Kunming, en el suroeste de China, con Vientián, la capital de Laos. El ferrocarril entró oficialmente en funcionamiento en diciembre de 2021.
Desde entonces, ha registrado más de 73 millones de viajes de pasajeros, tanto locales como extranjeros, y ha transportado más de 81 millones de toneladas de carga, consolidándose como una de las rutas transfronterizas más transitadas de la región. "Viajé anoche desde Bangkok en el tren nocturno y ahora voy rumbo a Luang Prabang, para luego continuar hasta Kunming y explorar la provincia de Yunnan. La aplicación es muy fácil de usar y la reserva de billetes también resulta muy sencilla. Hasta ahora, todo ha ido muy bien y parece estar funcionando perfectamente", dijo un pasajero australiano. "Pasajeros de más de 120 países y regiones han utilizado esta vía férrea. Actualmente, el servicio entre China y Laos operan cuatro veces al día.
El trayecto más rápido entre Kunming y Vientián dura solamente 9 horas y 36 minutos", presentó Jie Sen, empleado de la Estación Ferroviaria de Vientián. En cuanto al transporte de mercancías, el ferrocarril ha reducido el tiempo de entrega a solo uno o dos días, frente a los cinco o siete que se tardaba por carretera. Además, la variedad de productos transportados ha aumentado hasta superar las 3.800 categorías, lo que ha fortalecido aún más la conectividad económica y comercial entre China y Laos y el resto del Sudeste Asiático.