Pagar con la tarjeta en físico todavía sigue sin ser del todo seguro, sobre todo si tenemos en cuenta que, al menos en la gran mayoría de los bancos, el plástico sigue mostrando los números de la tarjeta. Por suerte, Revolut ha sabido ver la vulnerabilidad a la que se enfrenta el usuario con esto, y acaba de anunciar sus nuevas tarjetas sin ningún tipo de dígito. El fraude con tarjetas bancarias en establecimientos físicos, restaurantes y alojamientos turísticos sigue estando a la orden del día, y es uno de los ataques más difíciles de parar. Hasta la fecha, el diseño de las tarjetas de débito y crédito apenas había evolucionado: un trozo de plástico que exhibe impunemente el nombre del titular, la numeración principal, la fecha de caducidad y el código de verificación (CVV).
El problema es que mostrar toda esta información cada vez que sacamos la tarjeta de la cartera es algo tan imprudente como inusual debería ser en pleno 2026. Revolut entiende el problema y ha decidido trasladar la privacidad total de las carteras digitales al formato físico. Tarjetas sin números La propia compañía, a raíz de las noticias que apuntaban a este cambio, ha confirmado a la redacción de ADSLZone que la función también está plenamente operativa en España. A partir de ahora, cualquier cliente que solicite una nueva tarjeta de débito, independientemente de si está respaldada por la red de pasarelas de Visa o Mastercard, podrá elegir un plástico donde el número identificativo de la tarjeta ya no estará impreso.
El objetivo de este rediseño es idéntico a las capas de protección que ya ofrecen carteras como Apple Pay o Google Wallet: evitar que terceras personas, cámaras de seguridad de comercios, gafas inteligentes o smartphones ajenos puedan registrar o fotografiar tus credenciales financieras mientras pagas en público. El proceso de solicitud dentro de la aplicación es sumamente intuitivo, y el equipo de ADSLZone ha verificado que, al momento de pedir una tarjeta física, la entidad te permitirá pedir una tarjeta sin números. De esta manera, el usuario tiene el control absoluto sobre el nivel de privacidad que tendrá su soporte físico. Principales problemas A pesar de los evidentes beneficios en materia de ciberseguridad, operar con un plástico huérfano de dígitos numéricos puede generar ciertos problemas, como es normal.
Uno de los ecosistemas más problemáticos para la seguridad de las tarjetas es el sector hotelero. Es una realidad que algunas recepciones de grandes cadenas hoteleras mantienen la peligrosa e ilegal costumbre de transcribir a mano los números de las tarjetas de los clientes en albaranes o papeles sueltos como garantía de pago. Con este nuevo formato de Revolut, esta vulnerabilidad se corta de raíz al no haber dígitos que copiar, forzando a los establecimientos a procesar el cobro mediante canales digitales autorizados y encriptados. En ese caso, y para evitar una discusión con el personal del lugar o la recepción, tienes que recurrir a: - Acceso a los datos en la app: Si un sistema de reservas antiguo exige introducir el número de forma directa y no acepta plataformas de pago móvil, el usuario puede consultar el número, la caducidad y el CVV en el momento y de forma segura dentro de la app de Revolut. - Verificaciones en aerolíneas: Algunas compañías aéreas exigen de forma esporádica mostrar físicamente la tarjeta de crédito con la que se abonó el billete antes de embarcar. - Gestión multitarjeta: La entidad financiera permite tener múltiples tarjetas físicas y virtuales en una misma cuenta.
En este caso, podría ser aconsejable disponer de una tarjeta tradicional con números guardada como respaldo y activar o desactivar cada plástico de forma individual desde la aplicación según las necesidades de seguridad de cada viaje.