Ante un concurrido auditorio en la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua), la diplomática afirmó que homenajear a Raúl Castro significa reconocer la historia de la Revolución cubana y la lucha de generaciones que contribuyeron a la independencia y soberanía de la isla. “Honrar a Raúl en este momento es honrar la propia Revolución cubana, es reivindicar la memoria de aquellos que, desde el Moncada y la Sierra Maestra, sembraron la semilla de la dignidad que hoy florece en toda la Patria Grande”, expresó. Fonseca destacó el papel desempeñado por el líder revolucionario desde el asalto al Cuartel Moncada, la expedición del yate Granma y la lucha guerrillera en la Sierra Maestra, así como su contribución en la fundación del Segundo Frente Oriental “Frank País”. Asimismo, subrayó su labor al frente de las Fuerzas Armadas Revolucionarias y posteriormente como presidente de los Consejos de Estado y de Ministros y Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, responsabilidades que, según señaló, ejerció con firmeza, disciplina y compromiso con el pueblo cubano. Durante su intervención, la embajadora resaltó también las cualidades humanas de Raúl Castro, a quien describió como un dirigente caracterizado por la modestia, la austeridad, la coherencia y la lealtad a los ideales revolucionarios. “Raúl es la encarnación de la ética revolucionaria: austero, coherente, incansable y profundamente humano”, manifestó.
La diplomática rechazó además las críticas y acciones promovidas contra Cuba desde Estados Unidos y denunció el recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto a la isla desde hace más de seis décadas. En ese contexto, defendió la figura del líder histórico cubano y afirmó que su legado permanece vigente en la resistencia y la defensa de la soberanía nacional. Fonseca destacó igualmente los históricos lazos de amistad y cooperación entre Cuba y Nicaragua, y aseguró que la hermandad entre ambos pueblos constituye un referente de unidad frente a las presiones externas. “La hermandad entre Cuba y Nicaragua es un pilar fundamental de nuestra resistencia continental. Con este agasajo a Raúl, Nicaragua defiende también su propia historia de soberanía”, afirmó.
Al concluir su discurso, la embajadora evocó una frase pronunciada por el líder histórico de la Revolución, Fidel Castro, para definir a su hermano de lucha: “Raúl es Raúl”, y aseguró que, a sus 95 años, continúa siendo un símbolo de firmeza, continuidad revolucionaria y compromiso con las nuevas generaciones. La ceremonia de homenaje en el auditorio se realizó en un ambiente de alegría, solidaridad y hermandad, y fue amenizada con canciones patrióticas coreadas por la multitud. En el acto participaron estudiantes, diputados, miembros de la misión estatal de Cuba en Nicaragua, junto a autoridades ministeriales, así como compatriotas de la comunidad de cubanos residentes en esta nación centroamericana, entre otros invitados. ro/ybv