Desde hace meses, Google ofrece un resumen hecho con IA como primer resultado cada vez que hacemos una búsqueda. Una decisión que ha matado a decenas de medios de comunicación en nuestro país, obligados a bajar la persiana o a despedir masivamente con la intención de continuar cubriendo la actualidad de una forma sostenible. Ahora, la firma tecnológica parece haberse dado cuenta de que se está quedando sin fuentes de información, y ha decidido dar marcha atrás aunque, quizás, lo ha hecho demasiado tarde. Los medios de comunicación están en la UCI desde hace mucho tiempo, y gran parte de la culpa la tiene Google.
La firma tecnológica ha sido una de las primeras en impulsar una integración agresiva de la inteligencia artificial en su buscador, incluyendo resúmenes generados por IA como primer resultado de búsqueda. Una fórmula con la que pretende responder al auge de herramientas como ChatGPT en las búsquedas y proteger su cuota de mercado. El problema es que, para que Google muestre esta información, es necesario que los medios sigan creando contenido. De lo contrario, el buscador más utilizado del mundo no tendría de dónde extraer la información.
Pese a ello, la compañía ha asfixiado al sector de los medios desde hace meses, provocando el cierre de muchos de ellos y, en el caso de los que siguen activos, obligándolos a trabajar con plantillas muy reducidas que intentan sobrevivir a la caída del tráfico. Ahora parece que alguien en el seno de Google se ha dado cuenta de que se están quedando sin fuentes de información y ha comenzado a dar marcha atrás, ofreciendo a los medios la opción de excluir el uso de su contenido para los resúmenes de IA. Una medida que, seguramente, llega demasiado tarde y no es suficiente para frenar la crisis del sector. Los medios tendrán la capacidad de decisión La crisis del tráfico ha alejado a anunciantes y ha cortado una de las pocas vías de financiación que tiene este sector.
Para los medios, no tiene sentido continuar cubriendo la actualidad para alimentar a la IA, sin recibir el clic del usuario. Ahora, Google pretende dar una mínima tregua añadiendo una nueva función a Search Console, donde los propietarios de los sitios web podrán decidir si quieren que la información que publican diariamente aparezca en las AI Overviews que, según Google, son todo un éxito. Google ha afirmado en la publicación en su web que “Los sitios que opten por no participar no recibirán tráfico ni impresiones de nuestras funciones de IA generativa”. Además, también ha querido tranquilizar a los medios, confirmando que la decisión que tomen no afectará a su posicionamiento en Internet, por lo que no existe ningún riesgo en esta dirección.
Lanzamiento mundial Google ha explicado que durante las primeras semanas, esta función estará activa únicamente en Reino Unido. Sin embargo, una vez se compruebe su funcionamiento, la nueva opción llegará a todo el mundo próximamente. Pese a que no ha compartido ninguna fecha al respecto, la urgencia que rodea a este sector anticipa que no tendremos que esperar mucho más para poder tenerla presente. Conviene recordar que no fue hace mucho cuando Roger Lynch, CEO de Condé Nast, uno de los grupos editoriales de mayor relevancia a nivel mundial, afirmó que había compartido con sus equipos que no esperaran que las búsquedas volvieran, y que había que buscar otras vías de financiación si querían seguir siendo sostenibles.
De momento, nadie parece haber encontrado la píldora mágica que permita reducir la presión, mientras los propietarios de los medios se preguntan qué sentido tiene pagar salarios para que la IA de Google sea quién reciba los beneficios.